Un penalti transformado por cada equipo dejó en tablas (1-1) el duelo entre el Espanyol y el DUX Logroño, antepenúltimo clasificado de la Liga F y al que el conjunto blanquiazul fue incapaz de derrotar en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, encadenando así su cuarto partido consecutivo sin conocer la victoria.
Y eso que se le puso de cara el encuentro al equipo que dirige Sara Monforte, que se adelantó en la primera parte con un penalti que transformó Laia Ballesté (1-0, min.30).
El Espanyol llevó la iniciativa y dispuso de oportunidades para ampliar la renta, pero el guion cambió tras una pena máxima cometida por Amaia Martínez.
Después de una larga revisión, la decisión se confirmó y la capitana Isina no perdonó desde los once metros para firmar su cuarto gol del curso y devolver las tablas en el marcador (1-1, min. 60).
El empate no sentó bien a las locales, que, pese a los movimientos desde el banquillo para agitar el partido, no lograron volver a imponer su dominio ni generar ocasiones claras ante un conjunto riojano que dio por bueno el punto.
Un resultado que, por el contrario, deja insatisfecho al Espanyol, que suma dos puntos de los últimos doce posibles y se asoma a la zona baja de la clasificación.


