La Rioja

El deterioro en la línea ferroviaria con Logroño: «Si no se actúa, un tren acabará en el Ebro»

La situación de la red ferroviaria que conecta La Rioja con el norte del país vuelve a situarse en el centro del debate. Representantes sindicales de Renfe han denunciado el grave deterioro de varias infraestructuras ferroviarias, especialmente en las líneas que enlazan con Logroño, donde existen tramos en los que los trenes circulan a apenas 10 kilómetros por hora debido al mal estado de las vías.

Las críticas se han puesto sobre la mesa durante una asamblea celebrada en la estación de Miranda de Ebro, un enclave estratégico desde el que se organizan servicios ferroviarios hacia destinos como Madrid, Barcelona o Irún. En ese encuentro, que ha reunido a alrededor de un centenar de personas, los sindicatos Semaf y Comisiones Obreras han coincidido en señalar la falta de inversión y mantenimiento como uno de los principales problemas del ferrocarril convencional tal y como ha adelantado el Diario de Burgos.

Según han explicado los representantes de los trabajadores, las limitaciones de velocidad en la línea con Logroño se han convertido en una medida permanente cuando, en teoría, deberían ser soluciones provisionales para garantizar la seguridad. «Estas restricciones se aplican como parche, pero pasan los años y las reparaciones no llegan», han advertido, subrayando que la situación genera retrasos continuos y una pérdida de fiabilidad del servicio.

Durante la asamblea también se ha dado a conocer un descarrilamiento ocurrido hace unos meses entre Miranda y Burgos, protagonizado por un tren de mercancías, que dañó alrededor de 22.000 traviesas. A día de hoy, según los sindicatos, esas infraestructuras no han sido sustituidas, lo que obliga a circular en vía única en un tramo de unos 15 kilómetros y provoca nuevas demoras. Con todo, los representantes laborales consideran que este problema es secundario frente al deterioro que sufren las conexiones con Logroño y Bilbao.

El presidente del comité de empresa, José Antonio Barahona, ha alertado de que la falta de actuaciones en la línea riojana puede acabar teniendo consecuencias graves. Con todo el revuelo generado tras el accidente de Córdoba y los problemas de los Rodalies en Cataluña, «parece que se va a abrir un protocolo para que se arregle la infraestructura con Logroño, porque si no se actúa, al final un tren va a acabar en el Ebro».

En este contexto, los sindicatos apuntan a que se estaría estudiando un protocolo de actuación para mejorar la línea con Logroño, aunque por ahora no hay fechas ni compromisos concretos. Mientras tanto, parte del tráfico de mercancías que se dirige al Mediterráneo está siendo desviado por Pamplona, una decisión que, según los representantes de los maquinistas, busca «proteger una vía muy castigada».

Los representantes sindicales confían en que el Ministerio de Transportes atienda estas demandas y actúe de forma decidida en un nudo ferroviario clave como el de Miranda, pero insisten en que La Rioja no puede seguir soportando una conexión ferroviaria lenta, insegura y obsoleta, que lastra tanto la movilidad de los viajeros como el transporte de mercancías.

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