Otro más. Logroño suma un nuevo cierre comercial en pleno centro de la ciudad. La tienda de decoración y artículos para el hogar Muy Mucho, situada en la Gran Vía, bajará su persiana próximamente en un nuevo episodio de la sangría de cierres que vive el comercio local desde hace meses.
En el escaparate del establecimiento puede verse un cartel de «liquidación total por cese», confirmando el cierre definitivo del negocio, que ofrecía productos de decoración, fragancias, velas e ideas para el hogar.

La tienda abrió en Logroño en el verano de 2016 y se había consolidado como una de las referencias del sector en una de las calles más comerciales de la ciudad.
El cierre del establecimiento riojano coincide en el tiempo con una profunda reestructuración de la cadena a nivel nacional e internacional, y es que Muy Mucho inicia ahora una nueva etapa tras el cambio de propiedad, después de que su sociedad matriz se declarara en concurso de acreedores el pasado otoño.
La unidad productiva de la cadena ha sido adquirida por la empresa catalana Item Internacional, especializada hasta ahora en la importación y exportación de artículos de decoración y hogar para el canal profesional. Con esta operación, la compañía da el salto a la venta directa al consumidor final y asume la gestión de una red de 158 establecimientos repartidos en una veintena de países.

La compra cuenta con autorización judicial e incluye la aportación de capital para garantizar la continuidad de la marca y evitar una liquidación fragmentada que habría supuesto el cierre masivo de tiendas. El objetivo del nuevo propietario es mantener abiertas las tiendas propias y la práctica totalidad de las franquiciadas.
Pese a este nuevo escenario empresarial, el establecimiento de Logroño no figura entre los que continuarán abiertos, convirtiéndose así en un nuevo local vacío en la Gran Vía después de que días atrás se anunciara el cierre de Inside, también en esta arteria principal de la ciudad.
El cierre de Muy Mucho se suma al de otros comercios que han bajado la persiana en los últimos meses en el centro de Logroño, alimentando la preocupación sobre el futuro del comercio tradicional y la ocupación de locales en las principales calles comerciales.


