La Rioja

Destino Madrid: tres de cada cuatro viajeros usan el autobús

Más de mil personas se mueven diariamente entre Logroño y la capital, con el autobús como opción mayoritaria

Moverse entre Logroño y Madrid es, para miles de personas, una rutina semanal. Trabajo, estudios, consultas médicas, vida familiar o simples conexiones con otros destinos convierten esta relación en la más estratégica para La Rioja. Este lunes, con el inicio de la huelga que se ha desconvocado unas horas después de su inicio y la cancelación del Alvia de primera hora de la mañana a Madrid nos hemos preguntado: ¿cuánta gente viaja entre la capital y La Rioja a diario?, ¿cómo lo hacen?… Las opciones de transporte muestran una realidad desigual: el autobús gana protagonismo por precio y fiabilidad, el tren pierde competitividad y el avión se mantiene como un servicio rápido, pero claramente limitado.

Cuantificar con exactitud cuántas personas viajan cada día entre Logroño y Madrid es, hoy por hoy, prácticamente imposible. Renfe dejó de facilitar datos de pasajeros tras 2023, según ha explicado la propia compañía a NueveCuatroUno; ALSA no ofrece cifras desglosadas por líneas concretas por política de empresa; y resulta imposible medir cuántos viajeros optan por desplazarse en coche hasta Zaragoza para coger un AVE, cuántos van por carretera en vehículo privado o cuántos utilizan servicios compartidos como BlaBlaCar. Aun así, los datos disponibles permiten dibujar una fotografía bastante aproximada.

Sumando las cifras conocidas de avión, tren y autobús —teniendo en cuenta que todas ellas contabilizan trayectos de ida y de vuelta—, alrededor de un millar de personas utiliza cada día alguno de los servicios que conectan Logroño con Madrid o Madrid con Logroño. No se trata de una cifra exacta, pero sí de un orden de magnitud sólido que refleja la intensidad real de esta relación diaria. Además, el reparto modal es claro: tres de cada cuatro trayectos se realizan en autobús, una elección en la que pesan más el precio y la fiabilidad que la comodidad.

El avión es, paradójicamente, la opción más rápida y la más escasa. Actualmente solo existe un vuelo diario entre Logroño y Madrid de lunes a jueves, y dos los viernes. El vuelo matinal despega a las 7.40 horas de lunes a viernes, mientras que los viernes se añade una segunda frecuencia a las 20.15 horas. En apenas una hora y quince minutos el pasajero aterriza en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, una ventaja clara frente al resto de opciones. Sin embargo, la falta de frecuencias limita enormemente su utilidad. Durante 2025, este servicio fue utilizado por 16.598 pasajeros, lo que supone unos 1.383 al mes y alrededor de 70 personas al día (teniendo en cuenta que sólo hay servicio de lunes a viernes), una cifra modesta para una conexión entre una capital autonómica y Madrid.

El ferrocarril, tradicionalmente considerado la alternativa más sostenible y vertebradora, atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según los últimos datos disponibles de Renfe, correspondientes a 2023, los servicios ferroviarios entre Logroño y Madrid transportaron 143.635 pasajeros, una media de unos 360 al día. Hasta entonces, la evolución había sido claramente ascendente, pero desde ese momento el escenario ha cambiado. La reducción de servicios, especialmente los fines de semana, y los problemas de fiabilidad horaria y cancelaciones de última hora han deteriorado la percepción del tren entre los usuarios habituales.

Hoy, viajar en tren entre Logroño y Madrid puede suponer desde 3 horas y 53 minutos en el mejor de los casos hasta 6 horas y 39 minutos cuando el trayecto se realiza mediante enlaces, habitualmente en Zaragoza para continuar en AVE. De lunes a viernes solo hay tres opciones: a las 6.25, a las 16.12 y a las 17.57 horas, esta última con enlace. Los precios oscilan entre 32 y 46 euros. Los sábados hay cuatro trenes, aunque solo uno es directo, y los domingos la oferta se limita a dos directos y dos con enlace. Ante este panorama, muchos viajeros optan por desplazarse en coche hasta Zaragoza para asegurar frecuencia y puntualidad, asumiendo a cambio más tiempo, más coste y mayores incomodidades.

Con este contexto, el autobús se ha consolidado como la opción más estable y utilizada. ALSA ofrece 12 servicios diarios entre Logroño y Madrid, con paradas tanto en el aeropuerto como en el intercambiador de Avenida de América. Los precios se mueven entre los 19 y los 39 euros, según el horario, con salidas desde las 2 de la madrugada hasta las 19.30 horas. Esta amplitud horaria, junto con una regularidad muy alta, explica buena parte del éxito de este medio de transporte.

Aún más relevante es el peso de PLM (Jiménez Movilidad), que opera siete servicios diarios con destino a Avenida de América y uno adicional al aeropuerto. Los autobuses salen a las 7.15, 8.30, 9.45, 12.45, 16.15, 17.30 y 18.45 horas, con una duración del trayecto de entre cuatro y cuatro horas y cuarto. El billete cuesta 21,56 euros y el volumen de usuarios es muy significativo: entre 190.000 y 200.000 personas al año, lo que equivale a unas 500 al día sumando idas y vueltas. Los lunes y los viernes concentran la mayor demanda, especialmente entre estudiantes y personas que viven en una ciudad y trabajan o estudian en la otra.

En fechas señaladas como Navidad o puentes, la demanda obliga incluso a reforzar el servicio con hasta tres autobuses adicionales. Además, el trayecto directo al aeropuerto de Barajas se ha convertido en uno de los más demandados, consolidando al autobús como la principal puerta de entrada y salida aérea para muchos riojanos.

En conjunto, la movilidad entre Logroño y Madrid dibuja una paradoja clara: el avión es rápido pero escaso; el tren, teóricamente prioritario, ha perdido competitividad y fiabilidad; y el autobús, más lento pero constante, se ha convertido en la auténtica columna vertebral de los desplazamientos.

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