Mantener el legado de un comercio local durante 77 años no es tarea fácil, más si cabe cuando dicho establecimiento se dedica al sector textil y ha de hacer frente al torrente de plataformas de moda de venta online consecuencia de la tendencia ‘fast fashion’ o moda rápida. Es decir, el consumo de prendas de producción masiva que llegan en tiempo récord a los hogares a través de empresas de reparto, fomentando la práctica de usar y tirar.
Cada día que Rachid Hacobo levanta la verja de la tienda Máquinas de Coser RH demuestra que todavía hay esperanza por plantar cara a esa corriente social, por preservar la costumbre del reciclaje, del reparar para volver a usar. Hace cuatro años cogió los mandos, junto a su mujer, de esta tienda asentada en el número 1 de la calle Teatro de Calahorra y fundada en 1949, tomando el relevo de los anteriores dueños, como Julio López, el último en ceder el testigo.

Rachid Hacobo y Julio López, actual y antiguo gerente, posan en el exterior de la tienda.
La reparación y venta de máquinas de coser industriales es su principal servicio, pero también comercializan y arreglan máquinas de coser de uso doméstico de marcas como Alfa (es distribuidora oficial), Singer, Sigma y Necchi, principalmente. Así mismo, realizan servicios de bordado para empresas o colegios, uno de los factores referentes que mantiene este establecimiento con el paso de los años.
«No es lo habitual, pero todavía queda gente que apuesta por arreglar su ropa, especialmente gente más mayor, y tener su propia máquina de coser. Ese es el público mayoritario que tenemos», apunta Hacobo, quien ejerció anteriormente como técnico de maquinaria en la industria del calzado y textil. «La idea era completar el círculo con la parte doméstica, por eso apostamos por trabajar en esta tienda».

Reconoce que, aunque la franja de edad de su clientela mayoritaria supera los 45 años, se aprecia cierta tendencia de gente más joven que empieza a interesarse por aprender nociones básicas de costura: «Las redes sociales han influido mucho en esta nueva corriente, pero al final no deja de ser una moda que no se refleja de igual forma en este negocio. Nosotros tenemos la clientela de toda la vida en lo que a venta y reparación de máquinas de coser domésticas se refiere».

Eso sí, en cuanto a accesorios, las máquinas industriales lideran la venta en productos de mantenimiento, complementos y accesorios de costura, como aceites, agujas, tijeras,… para dar servicio a las empresas del sector que mantienen la actividad para este tipo de pequeños negocios como es el de Hacobo.
«Confiamos en mantener el volumen de negocio con ese público fiel que tenemos tanto en Calahorra como procedente de otros pueblos de alrededor, pero la realidad es que a veces es complicado pensar en el futuro de este sector. La clave está en adaptarse a los tiempos y darle siempre al cliente lo que quiere».


