La asociación protectora Maullidos Solidarios ha denunciado un nuevo y grave episodio de maltrato animal en Nájera, tras la muerte de un gato perteneciente a una colonia felina situada en una huerta colindante a la plaza de Santa María la Real. Según ha informado la entidad en un comunicado, el animal falleció a consecuencia de varios disparos con perdigones que le atravesaron el cuerpo y le causaron una agonía prolongada antes de morir.
Los hechos se remontan al pasado 2 de enero, cuando una vecina alertó de este incidente tras observar durante horas a un gato inmóvil y en evidente estado agonizante. Con la ayuda de un bombero y una voluntaria de la asociación, el animal pudo ser rescatado y trasladado de urgencia a un centro veterinario, donde finalmente no se pudo hacer nada por salvarle la vida. Las radiografías practicadas confirmaron que el felino presentaba múltiples perdigones alojados en puntos críticos de la columna vertebral, lo que le había provocado la parálisis de las patas traseras y un intenso sufrimiento.

Desde Maullidos Solidarios subrayan que «no se trata de un hecho aislado». En los últimos meses, aseguran, han desaparecido varios gatos de esta colonia: de los alrededor de quince ejemplares iniciales quedan menos de la mitad. Además, recuerdan la aparición previa del cadáver de una cría, presuntamente atropellada, que consideran un preludio de una situación aún más grave. La asociación también denuncia actos de sabotaje, amenazas veladas y faltas de respeto, tanto hacia los voluntarios que alimentan a los animales como hacia la propia entidad.
Ante esta situación, Maullidos Solidarios se pregunta por el paradero de los gatos desaparecidos y por qué se está actuando al margen de la asociación en una colonia que debería estar protegida conforme a la legislación vigente. La entidad advierte de que no tolerará más episodios de violencia y que cada ataque será denunciado «hasta las últimas consecuencias», al tiempo que hace un llamamiento urgente a la ciudadanía para que comunique cualquier información que pueda ayudar a esclarecer los hechos. «La violencia contra los animales es un delito y no puede quedar impune», concluye este organismo.


