La UD Logroñés ha empatado frente al Basconia (2-2), en un encuentro que ha tenido de todo y donde los blanquirrojos han jugado con un jugador menos desde el minuto 45, por la roja de Otadui (y Unai Mendia). Los riojanos se han colocado dos veces por delante y las dos han empatado los vizcaínos. Una vez con el 2-2, ambos equipos han podido vencer y tanto Febas como Rivero han tenido las últimas para los locales sobre la bocina. Otros dos puntos que se van, otra decepción que deja al equipo séptimo (33 puntos) y a cuatro del playoff (Gernika, 37) y ocho del ascenso directo (Real Unión, 41). 2.546 espectadores han asistido al campo, expresando su enfado a lo largo del partido, con parte de la hinchada pidiendo la dimisión del director general del club, Sergio Rodríguez, y de la directiva.
Mendia, con las bajas de Cabetas y Larrea por sanción y la desvinculación de Bobadilla, se ha visto obligado a recomponer su defensa. Un Taliby recuperado ha formado bajo palos; con Pascual en el lateral derecho, Val y el recién fichado Muguruza como centrales y Camacho como lateral izquierdo; Rivero y Benítez como centrocampistas, Santana, Otadui y Anai en segunda línea y arriba, Berto. A la salida de los jugadores, se han escuchado pitos por parte del público. La afición no olvida la durísima derrota de Nájera y la mala dinámica del equipo, que llegaba al partido sumando tres derrotas en sus últimos cuatro duelos.
Cabreo e incertidumbre inicial que ha bajado, momentáneamente, en cuanto la pelota ha entrado. Eso es lo fundamental, al fin y al cabo, Corría el minuto 20 cuando Benítez la ha recuperado en el centro del campo y ha asistido a Berto al espacio. El andorrano se ha perfilado y con un gran disparo, previo toque en la madera, ha subido el 1-0 al marcador. Tercera diana del curso para el andorrano con la zamarra blanquirroja. Pero el Basconia, que apenas había generado peligro, ha logrado las tablas poco después. Lekuna ha recibido un balón al hueco y ha definido, tras una acción iniciada de un saque de banda mal pitado.
La primera del segundo filial del Athletic ha ido a las mallas y con ello, ha retornado el nerviosismo a las gradas. Esta UD Logroñés es demasiado frágil defensivamente y cualquier fallo le penaliza. Su fortaleza, especialmente en Las Gaunas, reside en su rendimiento ofensivo. Así ha llegado el 2-1, con una internada de Anai en el área, ante la que un defensor ha optado por derribarlo. Pena máxima favorable a los riojanos y Rivero, con su habitual parsimonia, se ha encargado de transformarla. Sexto gol de la temporada para el cántabro.

Derribo a Anai que ha supuesto el penalti / Foto: Riojapress
Sin embargo, la tranquilidad para los de Unai Mendia iba a durar muy poco. Cuando el primer tiempo ya iba a morir, Otadui, sin el balón en juego, ha visto la tarjeta roja por propinar un codazo a un futbolista visitante, tratando de deshacerse de su empujón. En las protestas por la acción, el entrenador de Beasain también se ha marchado expulsado antes de tiempo. Qué forma más absurda de complicarse un partido que se había vuelto a poner de cara. No hay forma de que la parroquia blanquirroja respire tranquila en las últimas semanas. Sin su técnico y con diez, los locales debían recomponerse y resistir en una segunda mitad no apta para cardíacos.
No ha habido cambios al descanso y la segunda parte ha echado a andar con un gran empuje del Basconia. Taliby ha sacado primero un remate de Lekuna y minutos después, el guardameta ha tratado de parar un mano a mano dentro del área. Ha tocado balón, pero según el colegiado, también penalti. No parecía en la repetición. Peciña, en el minuto 51, ha transformado a su derecha, por la escuadra. Imparable. 2-2 y cuarenta minutos de resistencia con un futbolista menos. El filial rojiblanco buscaba el triunfo y la UD Logroñés debía defender y buscar el contragolpe.
Corazón con diez futbolistas, insuficiente
Igual que en La Salera, una expulsión ha mermado a una UD Logroñés que quería que se le escaparan más puntos, incluso en inferioridad. Hasta el 66′ se ha demorado el primer cambio local, con la entrada de Lupu (Berto) y Marí (Benítez). Contra las cuerdas, los ahora dirigidos por Miguel Martínez de Corta trataban de contener a un Basconia que seguía probándolo, con un disparo de Diego Fernández repelido por Taliby. Además, los de Bittor Llopis han metido pólvora, con Igor Oyono como revulsivo más destacado. Ante tal guion, los logroñeses apenas podían correr.

Foto: Riojapress
En la recta final, una ruleta rusa. Primero, asedio del Basconia, con otra gran manopla de Taliby y después, oportunidades para los locales. Primero la ha tenido Santana, con un remate uno contra uno al cuerpo del guardameta visitante y después Lupu, cuyo tiro ya muy forzado ha atajado Iker. Venía en carrera el ’14’ desde la línea central. Se lo han creído los blanquirrojos, que querían la épica para reengancharse a la pelea por lo más alto. Con Latif y Febas como nuevos revulsivos, ha llegado la desesperada.
Y en el descuento, lo cierto es que ha podido ganar cualquiera. Primero, Peciña no ha llegado por centímetros a un centro y después, la UD Logroñés la ha tenido, clarísima y por partida doble. Febas ha rematado hacia Iker y el rechace le ha caído a un Quique Rivero que, con todo a favor, ha visto como el guardameta le detenía la pelota a tres metros de la portería. Final del partido y temporada cada vez más cuesta arriba, con el quinto punto puesto ya a más de un partido. No es el mejor cóctel para visitar al Tudelano el próximo domingo (17:00 horas).


