Deportes

Pablo Bobadilla deja la UD Logroñés tras una segunda etapa que salió mal

Conversación a pie de campo de Félix Revuelta con Bobadilla el pasado 2 de noviembre. / FOTO: Fernando Díaz

La UD Logroñés ha resuelto una decisión que tenía pendiente desde el pasado verano: la situación de Pablo Bobadilla, que este jueves ya no se ha entrenado con el resto de sus compañeros. Una situación pendiente que no se atajó a tiempo como se ha demostrado durante estos primeros veinte partidos de liga.

Pablo Bobadilla ha participado en cinco minutos de juego. Los que disputó contra el Ebro en Las Gaunas del minuto 85 al 90 de partido del pasado 21 de septiembre (1-0). Le tocaba jugar el sábado siguiente contra la Mutilvera por la acumulación de bajas en el centro de la defensa riojana. Era la oportunidad de convencer al nuevo entrenador de que estaba listo para ser la referencia en defensa junto a Cabetas. Pero un nuevo contratiempo físico le obligó a parar esa misma semana lo que precipitó el debut con el primer equipo de Eder Larrea.

Bobadilla, Iñaki, Ocón, Santana y Tejada esta temporada.

Tras una pequeña pretemporada durante este pasado mes de diciembre tras un carrusel inagotable de problemas físicos, Pablo Bobadilla ha entrenado durante todo este mes de enero con normalidad sin entrar en los planes de Unai Mendia, y finalmente, ambas partes rompen el acuerdo alcanzado en el verano de 2024 por Carlos Lasheras, que entendió hace dos veranos que Bobadilla debía ser ese jugador llamado a liderar este nuevo proyecto en caso de que Iñaki decidiera dejar el fútbol.

No ha salido bien, y la entidad blanquirroja ha resuelto de forma amistosa el contrato con el central najerino, que ahora busca equipo en el que volver a recuperar unas sensaciones que jamás ha llegado a ni tan siquiera rozar en su segunda etapa en la UD Logroñés. A sus 29 años, uno de los primeros canteranos en llegar desde la base al primera de la UD Logroñés deja su sitio para que otro futbolista ayude a fortalecer una línea defensiva que de momento está lastrando los objetivos deportivos esta temporada.

Siguió entrenando en verano para coger la forma cuando antes.

Bobadilla, un aficionado más de la UD Logroñés, ha sentido la presión de intentar liderar un proyecto al que en esta segunda fase no le ha cogido el aire ni el pulso. Las continuas lesiones y un rendimiento muy por debajo del potencial de un futbolista que se liberó en el Racing de Santander tras su salida de la UD Logroñés por el descenso a Segunda, han provocado una salida abrupta y dolorosa para ambas partes en este mercado de invierno.

El central najerino llegó a Logroño hace dos temporadas para ser la referencia, dentro y fuera del terreno de juego, un segundo capitán tras Iñaki. Pero claramente ha ido de más a menos tras jugarse el físico en su temporada con el club riojano en Segunda División, ser esencial en el ascenso a Segunda del Racing de Santander, y fichar por el Ibiza para intentar el ascenso con el conjunto insular. Llegó a Logroño dando un paso atrás en su carrera para recuperar la ilusión por jugar a fútbol tras tener pocos minutos en Ibiza.

Su último gol como blanquirrojo, ante el Izarra.

El asunto no ha salido bien. Bobadilla se va de su club de formación tras cinco minutos esta temporada, y 1.240 el curso pasado en catorce encuentros en los que en trece de ellos fue titular. Aquel gol contra el Izarra el curso pasado tras una nueva larga lesión hacía presagiar que Bobadilla estaba de vuelta, pero no lo ha conseguido, y Bobadilla ya no es jugador de la UD Logroñés.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top