La lectura como actividad de ocio continúa creciendo en España: el 66,2 por ciento de la población leyó libros en su tiempo libre en 2025, una cifra que se eleva al 68 por ciento en La Rioja y, de media nacional, supone 0,7 puntos porcentuales más que en 2024 y 6,5 más que en 2017, según el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros 2025.
La Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) y el ministro de Cultura Ernest Urtasun han presentado este jueves este informe anual que también destaca el peso creciente del cómic entre los lectores: un 14,3 por ciento los lee, lo que supone un crecimiento del 38 por ciento respecto a 2020.
Si al dato de lectores en tiempo libre se suman aquellos que leen solo por trabajo y estudios, el porcentaje de población lectora alcanza el 69,8 por ciento. Si, además, se incluyen los que solo leen cómic, este porcentaje se incrementa hasta el 71,2 por ciento.
«La pandemia nos hizo dar salto en el índice lectura», ha señalado en la presentación Daniel Fernández, presidente de la FGEE, y ha precisado que desde entonces, no solo se ha mantenido sino que «nos pone casi a la altura de los países más lectores de la UE».
El estudio evidencia que sigue habiendo un tercio de la población (33,8 por ciento) que no lee nunca o casi nunca en su tiempo libre. Las razones argumentadas tienen que ver, mayoritariamente, con la falta de tiempo (42 por ciento, va descendiendo), especialmente entre las mujeres de edades comprendidas entre los 25 y los 65 años.
Le siguen aquellos que prefieren emplear su tiempo en otros entretenimientos (32,6 por ciento) o, directamente, los que no tienen interés por la lectura (20 por ciento). En ambos casos estos dos argumentos son señalados por hombres jóvenes, según el informe.
Urtasun ha celebrado estos datos como «un orgullo colectivo», porque son reflejo de un país «que lee mucho y cada vez más». El ministro ha destacado que sobre todo leen las mujeres y los jóvenes, que son quienes tienen más tiempo. «Defender la lectura es también defender el derecho al tiempo propio, al descanso, a una vida menos acelerada y más habitable», ha subrayado.
Crece la población lectora mayor de 65 años
Los índices de lectura crecen tanto entre la población femenina (72,3 por ciento +0,6 puntos con respecto a 2024) como en la masculina (59,8 por ciento +0,8 puntos respecto a 2024), pero las diferencias entre unos y otras se mantienen prácticamente desde 2017. Por cada hombre que lee, hay 1,2 mujeres que lo hacen, ha señalado Óscar Chicharro, autor del informe, elaborado a partir de encuestas a 4.800 personas.
Por tramos de edad, los jóvenes entre 14 y 24 años siguen acaparando el mayor índice de lectores, un 76,9 por ciento, 1,6 puntos más que en 2024. Le siguen los adultos entre 25 y 64 años (un 67 por ciento) y la población mayor de 65 años que, no obstante es la que más crece; se declaran lectores un 58 por ciento de esta franja, 2,4 puntos más que en 2024 y 13 más que en 2017.
Este crecimiento podría estar relacionado con que esta franja de edad ya comienza a incorporar a aquellas generaciones de niños y niñas con estudios que pudieron adquirir el hábito lector, señala el informe.
Por nivel de estudios, los más lectores siguen siendo los que tienen estudios universitarios, aunque esta franja retrocede 2,2 puntos, mientras que el resto crece: los que tienen estudios secundarios (63,1 por ciento) suben 2 puntos y los lectores con estudios primarios (41,9 por ciento), suben 2,4 puntos.
Aunque solo cinco comunidades autónomas se sitúan por encima de la media (Madrid, 72,8 por ciento; País Vasco, 70,1 por ciento; Cataluña 69,5 por ciento, Navarra, 68,5 por ciento; y La Rioja, 68,0 por ciento), prácticamente todas las regiones crecen con respecto al año 2020. Destacan Extremadura, Galicia y Andalucía, que logran incrementos de 5,9 puntos, 4,3 y 4,2 puntos porcentuales respectivamente.
Casi un tercio de los lectores (33,2 por ciento) leen en formato digital, 1,5 puntos más que en 2024. En cuanto a la forma en la que obtuvieron los libros digitales, el 50,7 por ciento señaló que se lo descargó gratuitamente frente a un 32,7 por ciento que pagó por sus lecturas digitales.
Aunque con lentitud, el formato audiolibro continúa ampliando su base de usuarios: en 2025, el 9 por ciento de la población dijo haber escuchado audiolibros, frente al 7,9 por ciento del año anterior, lo que confirma que este formato va ganando adeptos entre la población, especialmente la más joven.
El Barómetro 2025 confirma también la evolución al alza de la compra de libros que no son de texto: el 54,1 por ciento de la población compró alguno, 6,8 puntos más que en 2017. Las librerías continúan siendo el principal canal de compra. Un 40 por ciento acudieron a estos establecimientos; le sigue Internet, un 24 por ciento, y las cadenas de librerías, un 16 por ciento. No obstante, la librería tradicional «está perdiendo terreno en favor de las cadenas», ha alertado el autor del estudio.


