El pasado lunes bajó definitivamente la persiana la peluquería de Javier Bañales, situada en la calle Siervas de Jesús de Logroño. Con su cierre se pone fin a una de las trayectorias más reconocidas y queridas del sector de la peluquería en la ciudad, marcada por cuatro décadas de trabajo, formación constante y una pasión inquebrantable por el oficio.
Durante muchos años, el salón de Javier Bañales ha sido sinónimo de prestigio. Por sus sillones han pasado muchísimas cabezas, clientes fieles que encontraron en su peluquería no solo un lugar donde cortarse o peinarse el cabello, sino también un espacio de confianza, cercanía y profesionalidad. Su nombre se convirtió en una referencia indiscutible dentro y fuera de Logroño.
La historia profesional de Javier Bañales comenzó en 1976, cuando inició su formación en Santander de la mano de Pedro, un veterano maestro de la peluquería que marcó sus primeros pasos en el oficio. Aquellos años de aprendizaje sentaron las bases de una carrera construida con esfuerzo, disciplina y una clara vocación por el detalle.
En 1982 dio un paso decisivo al abrir su primera peluquería en Logroño. Desde entonces, su crecimiento profesional fue constante. Lejos de conformarse, Bañales apostó siempre por la formación continua, asistiendo de manera regular a las mejores academias de peluquería tanto a nivel nacional como internacional. Esta inquietud por aprender y renovarse se reflejó en un estilo propio, moderno y siempre atento a las últimas tendencias.
Ese espíritu innovador culminó en 2010 con la inauguración de la vanguardista Peluquería Javier Bañales en la calle Siervas de Jesús. El nuevo espacio supuso un salto cualitativo en su carrera y se consolidó rápidamente como uno de los salones más destacados de la ciudad, tanto por su diseño como por la calidad de su trabajo.
Ahora, con su jubilación, Javier Bañales se despide de las tijeras y los peines, dejando tras de sí una huella profunda en la historia de la peluquería riojana. Su legado no se mide solo en cortes o peinados, sino en una forma de entender la profesión basada en la excelencia, la cercanía con el cliente y el amor por un oficio que ha ejercido durante casi medio siglo.


