Circular por la AP-68 -la autopista de peaje más cara de España- supone con este cambio de año un sacrificio extra. En sus últimos meses previos a su liberación (está previsto que a partir de noviembre circular a través de ella sea gratis, al menos en el tramo riojano), la concesionaria ha elevado un 4,80 por ciento el coste del peaje (3,64 por ciento en tarifas subvencionadas).
Sin embargo, para saber en qué se concretaba esa subida porcentual en las tarifas ha sido necesario esperar a este mismo día de Año Nuevo, cuando Avasa ha publicado la actualización de precios para los trayectos entre sus 21 peajes (ocho de ellos en suelo riojano).
El resultado de esta actualización tarifaria se traduce en desembolsar hasta 90 céntimos más por trayecto al circular a través de la AP-68 desde La Rioja. El importe, lógicamente, varía en función del punto de acceso a la autopista y del lugar de salida. Así, los recorridos más largos posibles desde suelo riojano registran incrementos cercanos al euro: viajar entre Alfaro y Bilbao cuesta ahora 27,90 euros (0,85 más que ayer) y entre Haro y Zaragoza cuesta 25,10 euros (0,90 más).
Desde Logroño, la localidad riojana más poblada, el incremento es mayor si se circula en dirección a Zaragoza (el trayecto cuesta ahora 20,70 euros, 70 céntimos más que el pasado curso) que hacia Bilbao, adonde llegar supone haber abonado 19,60 euros, 55 céntimos más que ayer.
Estas subidas afectan a los vehículos ligeros (turismos y motocicletas), pero también pesados. En los de tipo 1 (camiones y autocares de dos ejes) los incrementos pueden alcanzar hasta 1,60 euros adicionales respecto al pasado año, mientras que en los de tipo 2 (camiones y autocares de cuatro o más ejes) hasta 1,80 euros por trayecto (puedes consultar aquí esas tarifas específicas).
Según explicó días atrás el Ministerio de Transportes, la subida responde principalmente a la evolución del índice de precios al consumo y al calendario establecido para retirar de forma progresiva las subvenciones activadas a finales de 2022 con el objetivo de contener el impacto de la inflación. En el caso de la AP-68, sin las ayudas estatales, el incremento que se aplicaría desde este 1 de enero alcanzaría cerca del 4,8 por ciento, casi un punto más de lo finalmente autorizado.
Entre las subvenciones, este nuevo ejercicio se mantendrán las bonificaciones tanto para vehículos ligeros como para pesados, dirigidas especialmente a los usuarios habituales y al transporte profesional, vigentes en esta vía desde hace años y actualizadas por última vez en 2021.
El Ministerio prevé eliminar por completo las ayudas a finales de 2026, un horizonte que deja abierta la incógnita sobre futuras revisiones de tarifas, que volverán a tener un impacto directo en los usuarios de la AP-68 a su paso por La Rioja.


