Circular por la autopista AP-68 en La Rioja será más caro a partir de este miércoles 1 de enero. La vía de peaje que vertebra la comunidad de este a oeste aplicará una subida del 4,80 por ciento (3,64 por ciento en tarifas subvencionadas) tras la actualización anual aprobada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para 2026.
La AP-68 se encuentra entre las autopistas estatales que registrarán el incremento más moderado dentro de la revisión general de peajes. Aun así, el aumento afectará a todos los trayectos que discurren por territorio riojano, tanto en desplazamientos cortos como en recorridos de largo recorrido utilizados de forma habitual por trabajadores, transportistas y viajeros frecuentes.
Según explica el Ministerio en una nota de prensa, la subida responde principalmente a la evolución del índice de precios al consumo y al calendario establecido para retirar de forma progresiva las subvenciones que se activaron a finales de 2022 para contener el impacto de la inflación. En el caso de la AP-68, sin estas ayudas, el incremento que se aplicaría desde este 1 de enero alcanzaría cerca del 4,8%, casi un punto más de lo finalmente autorizado.
Desde el departamento estatal se subraya que estas subvenciones continuarán parcialmente durante 2026, lo que permitirá amortiguar el encarecimiento del peaje en una autopista clave para la movilidad en La Rioja. Además, se mantendrán las bonificaciones tanto para vehículos ligeros como para vehículos pesados, dirigidas especialmente a los usuarios habituales y al transporte profesional, vigentes en esta vía desde hace años y actualizadas por última vez en 2021.
La actualización de tarifas se aprobará mediante orden ministerial y entrará en vigor de forma simultánea en varias autopistas estatales. En La Rioja, la AP-68 seguirá siendo la única autopista de peaje de la comunidad y una de las infraestructuras estratégicas para la conexión con Navarra, el País Vasco y Aragón.
El Ministerio prevé eliminar por completo las ayudas a finales de 2026, un horizonte que deja abierta la incógnita sobre futuras revisiones de tarifas que volverán a tener un impacto directo en los usuarios de la AP-68 a su paso por La Rioja.


