Tras quince jornadas de competición y en plenas navidades, el Calahorra ha destituido a su entrenador Félix Sarriugarte. Lo ha hecho tras una muy mala primera vuelta de los rojillos, recién descendidos a Tercera y a doce puntos de la cabeza, marcada por el Varea (36). De hecho, han llegado a estas fiestas sextos, con 24 puntos y fuera incluso de los puestos de playoff. Los calagurritanos son, por ahora, la gran decepción del campeonato y con este movimiento, la entidad busca una reacción para que el equipo se incorpore a la lucha por ascender a Segunda Federación, su obligación.
Con un rendimiento razonablemente bueno en La Planilla (cinco triunfos y tres empates), a los riojabajeños les lastra su rendimiento como visitantes. Lejos de su campo, solo han sumado seis puntos a domicilio (una victoria, tres empates y otras tres derrotas). Quince puntos al limbo que han alejado a los calagurritanos de la cabeza. Con ese balance, resulta muy complicado competir con los equipos punteros, de los que no ha ganado a ninguno (empates ante el Varea, la UD Logroñés Promesas y el Anguiano). En definitiva, una suma de circunstancias que han provocado esta destitución.
Pese a su descenso a Tercera, el Calahorra ha mantenido su proyecto de colaboración con la academia ASPIRE de Catar, que nutre de jugadores al primer equipo. En algunas ocasiones, hasta cuatro han partido como titulares en los onces iniciales de Sarriugarte. Tampoco han funcionado. Tras un balance de seis triunfos, seis empates y otras tres derrotas, Sarriugarte dice adiós a su puesto como primer técnico rojillo, para el que fue nombrado el pasado verano con el objetivo de ascender. No ha podido cumplir sus objetivos y 2026 llegará con cambio en el banquillo de la entidad de La Planilla.


