Agricultura

«Quien compre producto riojano no se va a equivocar»

El campo riojano ha llegado a la céntrica Gran Vía de Logroño por segundo año consecutivo para volver a reivindicar el privilegio de poder consumir alimentos de La Rioja en estas celebraciones navideñas. Una iniciativa, ‘La Navidad del Campo‘, impulsada por la organización profesional agraria ARAG-ASAJA esta semana y que ha reunido a ganaderos y agricultores en la intersección entre Gran Vía y Vara de Rey.

«Ha tenido una respuesta muy positiva por parte de la ciudadanía. La gente se acercaba incluso con la intención de comprar los productos expuestos, con su carro de la compra y el monedero en la mano. De hecho, hemos tenido que que recoger un poco antes de la hora prevista porque nos habíamos quedado ya sin munición que repartir», apunta Igor Fonseca, secretario general de ARAG-ASAJA.

«Les hemos explicado cuál es la razón de que estuviésemos allí, que era poner en valor a los agricultores y ganaderos y la importancia que tienen en nuestra región para que tengan a su disposición productos sanos, seguros y de calidad. Esperemos que haya calado el discurso de la importancia que tiene apostar por el producto de La Rioja para que los agricultores y ganaderos puedan continuar con la actividad».

En este sentido, Fonseca ha hecho un llamamiento también a la sociedad: «Es muy importante contar con productos de La Rioja en estas fechas, pero hay que acordarse también los 365 días del año. Se producen muchísimos productos que están a disposición en los mercados tradicionales o en el hipermercado y que, aunque pueden ser un poquito más caros que los de terceros países, tienen una singularidad, una calidad y sobre todo una seguridad alimentaria que no tienen esos otros productos. Han pasado cinco años de la pandemia y parece que hemos aprendido bastante poco. Entonces nos alarmábamos porque no teníamos respiradores ni mascarillas y ahora nos preguntamos qué pasaría si tuviésemos que importar todos los alimentos. Ese escenario de un futuro sin agricultores y ganaderos parecía una quimera, pero cada vez nos acercamos más a él».

Por ello, incide, «hace falta concienciar a la sociedad y explicar cómo se trabaja, qué productos se producen y cómo lo está pasando el sector desde el punto de vista económico y de sostenibilidad». Así lo cuenta en el nuevo capítulo del podcast La Voz del Agro.

Un programa en el que también han participado productores como Vicente Gallarta, ganadero de porcino de Uruñuela: «La gente reclama más el cochinillo en esta época, es cuando más se consume. Yo creo que saben que aquí en La Rioja hacemos las cosas muy bien y que tenemos productos de muchísima calidad. Al final nos regimos por las normas de la Unión Europea, que es el mercado más exigente del mundo. Nos ponen requisitos de bienestar animal, de temperatura, de los medicamentos,… absolutamente de todo, y tenemos una trazabilidad total desde que nacen hasta que van al matadero».

La actualidad, sin embargo, le ha dejado otra preocupación en lo referido a la peste porcina africana. Una enfermedad que no ha pisado las granjas riojanas, si bien estas han reforzado las medidas de bioseguridad ya implantadas. «Sí que nos ha afectado económicamente porque el precio ha bajado casi 30 céntimos el kilo de peso vivo desde que salió el primer foco. España es el mayor productor de Europa y exportamos prácticamente la mitad de lo que producimos. Cuando se cierran fronteras, producimos más de lo que consumimos y por eso baja el precio, pero la gente tiene que saber que el cerdo es bueno, que la peste porcina africana no se transmite a los humanos y que no hay ningún caso en cerdo blanco. Lo que sí es es una enfermedad económica. En la explotación que entra hay que sacrificar todos los animales, pero para las personas no supone ningún riesgo. Por eso lo que tiene que hacer la gente es consumir cerdo o cochinillo de origen nacional o europeo, porque tenemos unos estándares de calidad y bienestar animal que no existen en otros países», sentencia el ganadero.

Las verduras de la huerta riojana también han posado en el centro de la capital riojana. Cardos, coliflores, brócolis, romanescus,… vegetales de temporada para reivindicar el rico producto riojano. Chuchi Pérez, agricultor de Calahorra, es uno de esos horticultores que cultiva cada temporada estos manjares. »

«Una coliflor que compras de otra región u otro país, por ejemplo, puede parecer bonita y muy parecida a las de aquí, pero a la hora de comértela, solo en el tacto ya notas la compactación que tienen las coliflores de toda la zona del Valle del Ebro y de La Rioja. Es mucho más dura, huele menos y es mucho más sabrosa. Siempre digo que las cosas hay que probarlas para ver la diferencia. Además, siempre insistimos en identificar el origen de lo que se consume y su trazabilidad. En este caso, la verdura riojana, la que procede del valle del Ebro, lo refleja en su etiqueta. Por eso es importante la concienciación del consumidor para que cuando vaya a la tienda local de su barrio pregunten por ese origen y compren producto local», destaca.

«En La Rioja tenemos de todo y de muy buena calidad. La gente no ha de olvidar esto. Tenemos el clima, la tierra y el buen hacer de los agricultores y ganaderos, y eso hace que tengamos productos que no desmerecen en ningún sitio. Que la gente los potencie, los compre y los recuerde para próximas compras».

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