Alcanadre vuelve a vivir un año más una de sus tradiciones más famosas por Navidad: el Belén Viviente. Durante los días 25, 27 y 28 de diciembre, así como el 1, 3 y 4 de enero se podrá acudir al monte Viso de la localidad a las 19.30 horas para ver los diferentes pasajes del nacimiento del niño Jesús de manera teatralizada.
Su portavoz, Ángel Royo, destaca la «ilusión» con la que el pueblo cada año prepara durante más de dos meses esta obra. A pocos días de estrenar, confiesa que «nunca llegan han llegado a tiempo para todo lo que quieren hacer». Este año no ha sido distinto: han introducido modificaciones en la casa de San José, la escena del Paraiso y han rehabilitado la entrada al belén para que sea accesible para todos los públicos.
Esta tradición forma parte del arraigo del pueblo de una forma especial. Tal es el caso que más de 150 vecinos participan en la representación de los diferentes papeles: soldados, lavanderas, pastores, ángeles…

Foto: José Antonio Díez
Los diferentes papeles se reparten en función de la edad: «Cada año haces un papel diferentes de acuerdo con tu edad. El niño Jesús es el papel más codiciado y cada año son seis niños los que pueden tener ese honor». La preparación previa de los papeles no es excesivamente larga, puesto que la mayoría del pueblo tiene los textos interiorizados y con dos pases generales de ensayo ya suelen tener la obra lista para estrenar. Los personajes más importantes y con más texto ensayan el resto del año en sus casas a través de audios de otros años.
Esta representación popular cada año va consiguiendo más fama alcanzando una media de 1.500 espectadores entre las seis funciones que se realizan: «La gente cada año nos va conociendo más. Hemos conseguido realizar todos los años funciones de manera ininterrumpida, salvo el año de la pandemia «.

Foto: José Antonio Díez
Ángel se muestra «esperanzado» por el futuro de este belén, aunque apunta que «cada año nos cuenta más que los jovenes del pueblo se involucren con esta iniciativa». Pese a eso, espera que los próximos años el belén goce de «éxito y gente joven».
La duración de la representación del Belén Viviente es de cuarenta minutos y la entrada es libre y gratuita, dejando la posibilidad de aportar un donativo voluntario al finalizar la representación.
Más de 50 años de historia
La idea comenzó hace más de medio siglo cuando un grupo de jóvenes de Alcanadre que organizaba la cabalgata de SS.MM los Reyes Magos optó por realizar una pequeña representación de la Adoración de los Reyes al niño en el pórtico de la parroquia de Santa María.
Al año siguiente, en las afueras de la ciudad, se ampliaba esa representación donde se podían ver ya lavanderas, costureras o agricultores que esperaban la llegada de los reyes que iban cruzaban el pueblo. Al llegar al nacimiento, los vecinos iluminaban con los faros de sus coches para que se pudiera representar la adoración al niño Jesús.
El siguiente paso de este Belén viviente se vive cuando lo trasladan de las Eras de la localidad a las cuevas del monte Viso, habitadas hasta los años 60. Esta ubicación sigue siendo el lugar donde se realiza la representación y ha sido testigo de cómo se han ido ampliando los pasajes del antiguo testamento a los que van dando vida.
- Representación del belén viviente en los años 70
- Representación del belén viviente en los años 70
- Representación del belén viviente en los años 70
- Representación del belén viviente en los años 70
- Representación del belén viviente en los años 70
- Representación del belén viviente en los años 70


