El partido entre los dos primeros clasificados de la Liga Asobal llega condicionado por la decisión de que el Logroño visite al Barcelona con menos de dos días de descanso, lo que condiciona sus posibilidades de dar su mejor nivel en el que, a priori, es el partido más atractivo de la jornada y de lo que va de temporada.
El Dicorpebal Logroño jugó en la noche del jueves un partido de Liga -un día después de otros equipos, como el propio Barcelona- y ha decidido no viajar a la capital catalana hasta mañana mismo, con el fin de poder preparar «algo» el partido «aunque sea andando».
Así lo ha explicado a EFE el preparador de los riojano, Miguel Ángel Velasco, que asume que esta situación viene marcada por los horarios de televisión «y tampoco voy a entrar en mucho más».
A su favor tiene que su equipo ha hecho ya los «deberes» y suma 21 puntos, algo que le pone en la línea de pelear por las plazas europeas; pero dado el estado de forma de sus jugadores podría competir con el líder, siempre y cuando el físico les respete.
La única baja segura para el partido es la de Lombardi y el técnico espera que Pestic, al que no utilizó ayer, pueda ayudar al equipo en Barcelona en busca de un resultado que les permita seguir segundos, ya que ahora mismo solo tienen un punto de ventaja sobre Granollers y dos sobre Bidasoa.
«No es la situación ideal para nosotros, está claro que un partido ante el Barcelona siempre es difícil y así más, pero es lo que hay», ha admitido el preparador de los riojanos, para quien «lo principal es la salud de los jugadores».
En esta situación «siempre hay un peligro doble de que haya jugadores que se rompan, porque tan malo es la sobrecarga que puede afectarles como el que se relajen en exceso, porque piensen que todo está hecho ya, y eso tenga un efecto físico perjudicial».
Por eso Velasco ha pedido a sus jugadores que busquen «un punto correcto de tensión, porque es un partido en el que hay que competir», ha concluido.


