Tras dos derrotas en Las Gaunas en lo que va de liga -algo impensable tras dos temporadas anteriores en Segunda Federación-, la UD Logroñés de Unai Mendia regresa al escenario en el que debe asegurarse buenos resultados para tener una campaña aceptable -meterse en playoff- que solo será exitosa si logra mejorar sus resultados como visitante.
En Las Gaunas, el equipo debe ganar para asegurarse al menos los playoffs. Y tras perder contra el Tudelano y el Eibar, los riojanos saben que no pueden fallar mucho más. Mucho menos este domingo a partir de las 17:00 horas, cuando la UD Logroñés se enfrenta al Ejea.
Tras dos victorias seguidas en liga, Unai Mendia ha superado su primera gran crisis al frente del primer equipo. Hace justo quince días, el partido ante el Gernika se interpretaba como un primer punto de partido. La goleada templó gaitas y el equipo ha sabido reconducir la situación para llegar a la penúltima jornada del año 2025 a cuatro puntos del liderato. Es decir, a tiro de piedra sabiendo que restan tres partidos para cerrar la primera vuelta del campeonato.
Mal menor teniendo en cuenta los vaivenes de un campeonato movido, salvado por el momento gracias a la igualdad de este Grupo 2, con la presencia de tres recién descendidos de la categoría superior -Sestao, Real Unión y Amorebieta- que también andan buscando esa regularidad que rompa por fin lo que ahora mismo es un hecho extraordinario, que cuatro equipos colideren el grupo 2 con 27 puntos -Utebo, Sestao, Real Unión y Tudelano-.
Sin bajas por segunda ocasión en lo que va de curso, Mendia deberá decidir este domingo si repite por tercera vez el mismo once. El asunto parece estar claro en la línea defensiva, a la que se le pidió hace unas semanas más concentración para comenzar a cambiar lo que estaba siendo una sangría: un equipo como éste estaba recibiendo demasiados goles en contra por errores puntuales dentro del área propia. La portería a cero ante el Gernika -equipo de playoff- indicó el camino, no resuelto en Zaragoza, en donde se repitió el otro gran debe de esta plantilla: ir por detrás en el marcador, por tener que jugar con la ansiedad que provoca buscar una nueva remontada. Mendia parece haber pedido a los suyos acabar con esta dinámica.
Ha empezado perdiendo desde el primer día, como contra el Alavé B. Hecho se ha repetido contra el Náxara, contra el Real Unión, el Beasain, el Amorebieta, el Tudelano, el Sestao, el Eibar, el Basconia, y el Deportivo Aragón. Demasiados sustos que en varias ocasiones no se pudieron revertir a tiempo. La falta de solidez defensiva se está viendo solventada en parte por el mayor acierto ofensivo. Y aunque el once inicial cada vez parece más claro, el equipo suele resolver los partidos a su favor en el segundo tiempo, cuando se realizan las sustituciones.
Poco a poco, el equipo va necesitando menos para hacer más daño. Aunque se siguen echando en falta los goles de los ‘9’, Lupu y Berto Rosas están cogiendo continuidad en los entrenamientos tras una primera vuelta plagada de incidencias. Mendia espera que esto sea suficiente para que los delanteros se sumen al festival de goles que sí están encontrado los hombres de la segunda línea, en la que Manex Rezola jugará su penúltimo partido en Las Gaunas, el último como local.
La UD Logroñés quiere regresar a puestos de playoff, quiere acortar la distancia contra los líderes, quiere tener un final de año tranquilo, pero sobre todo quiere ganar este domingo en casa para seguir incrementando la cosecha de puntos, que es lo realmente interesante para llegar a la primavera con opciones reales de pelear por el máximo objetivo. Y eso solo se conseguirá ganando partidos como los de este domingo.


