La mala situación en la que se encuentra el edificio situado en el número 106 de la calle Marqués de San Nicolás de Logroño -tras la aparición de unas grietas en la estructura del mismo- está provocando las primeras consecuencias después de la intervención que este viernes ha desarrollado la Policía Local de Logroño. Al desalojo preventivo de las viviendas ordenado por el Ayuntamiento se suma también el cierre del bar Maldeamores, ubicado en los bajos del inmueble.
Los propietarios del establecimiento han confirmado a este medio que se ven obligados a cerrar como consecuencia directa del precinto del edificio, una medida adoptada mientras los técnicos municipales analizan su estado estructural, y que podría ser declarado «en ruina».

El inmueble, de bajo más tres alturas y que colinda con un solar, fue desalojado este viernes de manera preventiva después de que los servicios técnicos municipales detectaran deficiencias que aconsejaban la desocupación inmediata.
A partir de ahora se inicia una nueva fase, sin riesgo para las personas que habitaban en su interior, para analizar con detalle la situación real de la estructura. Para ello se harán catas y comprobaciones técnicas para determinar el estado real del edificio y valorar los pasos a seguir. Mientras tanto, Servicios Sociales gestiona soluciones de alojamiento de urgencia para las familias afectadas.


