Hay problemas que, por más que se pongan sobre el tapete, parecen abocados a la cronicidad. Y el caso de las instalaciones deportivas de Nájera son el claro ejemplo de ello. La llegada del crudo otoño ha vuelto a hacer aflorar las carencias de los espacios en las que el Náxara desarrolla sus proyectos de formación, con un campo de fútbol del Cementerio absolutamente impracticable por la presencia de charcos y barro.

FOTO: CD Náxara.
«Todos los equipos de cantera llevan sin pisar el campo toda la semana y así va a ser hasta el sábado», lamenta el club najerino, subrayando que «queremos que se juegue el sábado y nos dejen». Ante el lamentable estado del terreno de juego, la directiva blanquiazul se ha visto obligada a maniobrar para no detener las labores de formación: «Esta semana están los niños repartidos por los polideportivos, haciendo lo que se puede».
«Nájera y su comarca merecen unas instalaciones dignas para que todos los niños y niñas de la zona puedan practicar su deporte favorito», insiste la entidad najerina, que clama por una solución definitiva ante un problema que llevó al municipio a vivir momentos de máxima tensión, obligando a la Guardia Civil a intervenir el pasado mes de febrero para evitar disturbios tras un pleno en el que se debatía el presupuesto municipal, con la construcción de un nuevo campo de fútbol como trasfondo.
Las soluciones siguen sin materializarse y, mientras tanto, el Náxara trata de capear un temporal que le obliga a maximizar sus esfuerzos para que los niños de la localidad puedan seguir practicando deporte.


