El BAR de NueveCuatroUno

Javier García: paciencia agotada, diálogo y construcción

Lo primero que hace Javier García al sentarse en la particular barra del BAR de NueveCuatroUno (disponible en Ivoox, Spotify, Apple Podcast). es confirmar su apuesta por el diálogo. «Vengo dispuesto a hablar con relajación y de forma distendida». Declaración de intenciones. Lo último que hace es pedir una canción de Jesús Vicente Aguirre como si fuera lo último que va a sonar antes de echar la verja del garito. «Hoy La Rioja no solo existe, sino que es… pero es un proyecto en construcción. Si nos unimos, la hemos de hacer mejor todavía de lo que es». No es su primera vez aquí: la última fue en julio de 2024, cuando apenas había anunciado que quería liderar el partido. Hoy convertido en secretario general, después de nueve meses al frente desde su toma de posesión de febrero.

Dice que el cambio entre cargos ha sido un pelín complicado a nivel personal: «Llevas 10 años de alcalde de tu ciudad, estás en tu zona de confort… y tienes que pasar a una responsabilidad superior. Tengo que confesarte que no ha sido fácil el tránsito de ser alcalde de tu ciudad a liderar el partido a nivel autonómico». Quizás porque, como añade, «me ha costado un tiempo de adaptación», aunque lo cierto es que apenas lo ha tenido: «He tenido que ponerme a trabajar muy rápido con las agrupaciones… no ha habido mucho tiempo para pensarlo».

La conversación avanza y pronto aparece la idea que vertebra toda su estrategia como líder de la oposición: la utilidad. «Me niego a estar continuamente todo el día haciendo oposición diciendo que no». Asegura que quiere «que La Rioja sea la excepción del diálogo y del acuerdo frente a la regla del ruido» y que, pese a ser oposición, su intención desde el primer día fue «poner sobre la mesa un PSOE que sea útil».

Su problema, sostiene, no está en lo que él ofrece, sino en lo que recibe desde la Presidencia del Gobierno de La Rioja. Aquí aparece el nombre que sobrevuela toda la entrevista: Gonzalo Capellán. No es una relación fácil. No lo maquilla. «Gonzalo Capellán ya ha dado sobradas razones para que desde el Partido Socialista veamos que esa puerta nos la ha cerrado». Y añade otra frase directa: «Está teniendo una actitud soberbia conmigo». No es un exabrupto, sino el diagnóstico de alguien que se ha cansado: «La paciencia tiene un límite. Visto que no quiere recibirnos o recibir nuestras propuestas, nos centraremos en hacerle una oposición firme y contundente en las cuestiones que creemos que están funcionando mal en La Rioja».

El ejemplo más reciente y visible es el debate presupuestario. «No son unas cuentas justas para La Rioja… están beneficiando a quienes más tienen, a un uno por ciento de la población. No podemos aprobar ese presupuesto». La crítica vira después hacia lo que considera una falta de visión regional: «No hay dinero para contratar más médicos… no se mejora la dependencia… se recortan las políticas de formación para el empleo». Y entonces, García despliega lo que él considera una hoja de ruta alternativa. Le cuesta elegir una sola prioridad, pero termina señalando el reto demográfico y los cuidados, hablando de una «ley de reto demográfico y activación rural», de servicios públicos que permitan vivir en los pueblos, del sector primario -sobre todo vinícola- que «ahora toca empezar a sanar» después de «poner un torniquete a la hemorragia» y del sector secundario: «En dos años no se ha hecho nada en materia industrial, absolutamente nada».

Uno de los bloques centrales de la conversación se centra en la quita de la deuda planteada por el Gobierno de España. García detalla que la medida va a eliminar 448 millones de la deuda y que este ajuste se va a traducir en un ahorro de intereses de casi 100 millones. «No entiendo la cerrazón del Gobierno de La Rioja. Me parece un disparate no aceptar esa quita», añade, vinculando esta postura a lo que considera una falta de coherencia interna dentro del PP. «Creo que hay un doble discurso… primero dice Capellán que va a aceptar esa deuda… y luego dice Alfonso Domínguez que no la van a aceptar».

También aparece Ferraz y la relación con Pedro Sánchez. «Tengo buena relación con el presidente». Con este sí, aunque enseguida reivindica cierta libertad desde los despachos madrileños: «Somos una federación pequeñita… lo único que pedimos es autonomía. Antes que socialista, yo también soy riojano».

El BAR se inclina entonces hacia dentro del PSOE. García no rehúye el tema y afirma que, tras meses de trabajo interno, el partido «está tranquilo, cohesionado». Asegura haber recorrido todas las agrupaciones, renovado equipos locales y construido una organización «con cuadros nuevos». Y cuando se le pregunta directamente por su futuro, no titubea: «Yo estoy disponible y dispuesto a liderar un proyecto, a ser la cara del cartel para poder aspirar a ser diputado primero y para que luego se me elija como presidente de la comunidad en el Parlamento de la Rioja».

La conversación se detiene en la capital riojana: «Me preocupa Logroño como ciudad… no tiene un proyecto claro». García añade que existe «una gestión mejorable» y que el PSOE tendrá en 2027 «una candidatura potente, pensada y conocedora de Logroño», insistiendo en que habrá primarias -el PSOE las celebra en los municipios de más de 50.000 habitantes para elegir a sus candidatos- y que respetará el resultado.

Llega entonces uno de los temas eternos en La Rioja: las infraestructuras. García, sorprendentemente, elige ver el vaso medio lleno: «Soy optimista». Y argumenta: «Se está avanzando». Y enumera hitos realizados por el Gobierno de España como la variante de Rincón de Soto, el estudio de viabilidad para el tren entre Logroño y Miranda, el material rodante pendiente… y deja la frase que más le importa: «El hito histórico será la liberalización de la AP-68». Eso sí, insiste en que pidió «actualizar el pacto por las infraestructuras» y que Capellán «tampoco quiere eso».

Cuando el BAR se va vaciando y el reloj aprieta, Javier García lanza el deseo que quiere para 2026: «Revertir los datos de pobreza». Lo formula con preocupación sincera: «Hace unos días conocimos un informe demoledor de Cáritas en el que alcanzamos las 73.000 personas en riesgo de exclusión social y de pobreza en La Rioja, creo que eso hay que revertirlo. Y creo que eso es un fracaso del gobierno actual también». Por último, enlazado con esto, añade otro reto urgente: «La vivienda también es el principal reto que tiene actualmente nuestra sociedad y en ese sentido todos también podemos hacer más de lo que de lo que estamos haciendo».

El BAR de NueveCuatroUno

Cuarto capítulo de la quinta temporada del BAR (disponible en Ivoox, Spotify, Apple Podcast).

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