El Premio al Mejor Proyecto Enoturístico de NueveCuatroUno ha viajado este año hasta Quel para reconocer la labor de recuperación y puesta en valor del Barrio de Bodegas y sus propuestas enoturísticas. Una joya excavada en la ladera del monte que guarda siglos de historia vinícola. Han recogido el galardón Pedro Delgado, presidente de la Asociación Amigos del Barrio Bodegas de Quel, y el alcalde del municipio, Víctor Rada, quienes han celebrado este reconocimiento como un homenaje a la cultura popular del vino y a la unión entre patrimonio, comunidad y territorio. Más que un conjunto de bodegas, este barrio es un relato vivo: más de 150 calados que, como cicatrices de piedra, cuentan la historia de un pueblo y su forma de entender la vida.
El jurado, que se reunió el pasado miércoles, 5 de noviembre, deliberó entre todas las propuestas para dar con los ganadores de esta nueva edición, llevada a cabo gracias a la colaboración del Gobierno de La Rioja, Ibercaja, Brener, el Ayuntamiento de Logroño, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Etilisa y Pedro Azpeitia – New Holland.
El proyecto de recuperación ha logrado devolver el pulso a un espacio que durante generaciones fue el corazón social y económico de Quel. A través de visitas guiadas, experiencias enogastronómicas y jornadas abiertas al público, el barrio ha recuperado su antigua vitalidad, convirtiéndose en un punto de encuentro donde se comparten historias, saberes y sabores. En sus calados del siglo XVIII, donde la temperatura se mantiene constante y el silencio parece tener memoria, hoy se enseña cómo se elaboraba el vino en familia, con el ritmo lento de los lagares y la fuerza de la gravedad como aliada. El visitante no solo descubre un paisaje subterráneo, sino una emoción: la de sentir el vino como herencia, como parte del alma de un pueblo.

El alcalde de Quel, Víctor Rada, ha expresado su agradecimiento a Diario de Vendimia y al jurado por reconocer a La Enorxperiencia BQ como ganadora en la categoría de Enoturismo en La Rioja. Ha asegurado que el premio supone un orgullo y una motivación para seguir apostando por el vino, la cultura y las personas del territorio.
«La Jornada de Puertas Abiertas en el Barrio de Bodegas de Quel nació con una idea sencilla, pero profunda: abrir nuestras puertas, nuestras cuevas y nuestros corazones para que todos pudieran descubrir lo que somos. Queríamos que vecinos y visitantes vivieran de cerca la magia del vino, su historia y su presente, compartiendo no solo catas y paisajes, sino también experiencias, conversaciones y emociones», ha comenzado en su discurso de agradecimiento.
Para abrir este premio a todos los vecinos de la localidad: «Este reconocimiento no es solo para nosotros. Es para todo Quel, para su gente, sus bodegueros, sus viticultores y todos los que creen que el enoturismo puede ser una herramienta de desarrollo, identidad y orgullo local. Gracias a ellos, este proyecto ha cobrado vida y se ha convertido en una experiencia auténtica, cercana y, sobre todo, humana».
Además ha querido agradecer también al equipo que hace posible cada detalle. «A quienes preparan las bodegas, a quienes reciben a los visitantes con una sonrisa, a los músicos, artistas, cocineros y voluntarios que llenan de alma nuestras calles durante la jornada. Sin su esfuerzo y entusiasmo, nada de esto sería posible».
Este reconocimiento premia, en realidad, una forma de resistencia. Porque el Barrio de Bodegas de Quel no ha querido convertirse en un museo del pasado, sino en un espacio vivo, donde el vino vuelve a ser excusa para encontrarse y celebrar. Entre sus muros de arenisca y sus galerías excavadas a pico y pala, se respira el trabajo de los abuelos y la pasión de quienes hoy lo mantienen en pie. Allí, el vino deja de ser solo bebida para convertirse en memoria compartida, en identidad. Y es precisamente esa unión entre historia, comunidad y futuro la que ha hecho de Quel el mejor ejemplo de cómo el enoturismo puede ser también una forma de preservar la vida.


