Serpenteando entre Enciso y Cornago, la carretera LR-286 luce desde hace semanas un aspecto completamente renovado. Durante meses, este tramo esencial para los vecinos de la zona ha sido objeto de una profunda actuación impulsada por el Gobierno de La Rioja y ejecutada por la empresa riojana Ismael Andrés, con un objetivo muy claro: garantizar una movilidad más cómoda, más segura y, además, más sostenible. El tramo ha pasado a ser una de las carreteras más verdes y seguras de toda la región.
El paso del tiempo, los rigores del clima y el peso constante del tráfico habían dejado su huella en esta carretera de montaña. Con el firme desgastado, drenajes colmatados y zonas cada vez más vulnerables a las lluvias y heladas, la LR-286 acumulaba los problemas propios de una vía que soporta temperaturas extremas y pendientes pronunciadas. Su reacondicionamiento era una prioridad no solo para mejorar la conexión entre municipios, sino también para reforzar la economía local y la calidad de vida de quienes viven en estos pueblos de la sierra riojana.

Vecinos, transportistas y visitantes coincidían en que la carretera necesitaba una intervención a fondo. Cada invierno, el hielo y las filtraciones de agua complicaban el tránsito y deterioraban aún más la superficie. Por eso, el proyecto ha sido recibido con una sensación de alivio y orgullo compartido: una mejora esperada que ahora se convierte en realidad.
Una intervención integral de 20 kilómetros
El proyecto ha supuesto una renovación completa del trazado a lo largo de 20 kilómetros, hasta su enlace con la LR-283. Un recorrido que combina curvas cerradas, desniveles y vistas espectaculares, donde cada detalle técnico ha contado para garantizar la seguridad.

Entre las actuaciones más destacadas figura la ejecución de cunetas drenantes -fundamentales para evacuar el agua de lluvia y evitar encharcamientos-, la estabilización del terreno con cal y la regularización del firme mediante riegos asfálticos. También se han reforzado las defensas laterales y taludes, optimizando la seguridad sin alterar el paisaje natural y rural que caracteriza este entorno.
Además, la empresa ha cuidado especialmente la integración estética de las obras, respetando la orografía y los materiales del entorno para que la carretera siga «encajando» en el paisaje.
Innovar para proteger el entorno
Uno de los aspectos más singulares de la intervención ha sido la aplicación de grava emulsión, una técnica avanzada que refuerza el firme utilizando materiales fabricados a temperatura ambiente. Este procedimiento -poco habitual en La Rioja y en el resto de España- reduce notablemente el consumo energético y las emisiones de dióxido de carbono, aportando una alternativa sostenible a los métodos tradicionales.
De hecho, Ismael Andrés fue pionera en La Rioja, hace ya más de treinta años, en la aplicación de esta tecnología que domina y que convierte a la actuación en un ejemplo de cómo la innovación puede ponerse al servicio del territorio. La técnica, además de mejorar el rendimiento técnico, permite avanzar hacia una red viaria más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, algo cada vez más demandado en las obras públicas contemporáneas.
Un impacto que trasciende la carretera
La mejora de la LR-286 ha tenido también un impacto directo en la vida de los vecinos. Durante la ejecución se generó empleo en la zona y se contó con proveedores locales, lo que contribuyó a dinamizar la economía rural. Y es que cada obra pública en estos municipios no solo transforma el paisaje físico, sino también el social: los caminos mejoran, el acceso a los servicios se facilita y la actividad turística se ve reforzada.

Por otro lado, los trabajos se llevaron a cabo con un estricto respeto ambiental y patrimonial. En un entorno tan valioso como el de Enciso y Cornago —donde se localizan los yacimientos paleontológicos de Los Cayos y El Villar-Poyales—, cada movimiento de tierra se planificó con precisión para preservar este patrimonio natural de incalculable valor.
Una carretera para el futuro
Finalizada a finales del verano, la nueva LR-286 está ya abierta al tráfico y disponible para la comodidad de vecinos y para el disfrute ciclistas y visitantes. El resultado es una carretera moderna, segura y adaptada a las condiciones del terreno, que une dos municipios emblemáticos de La Rioja Baja y refuerza su conexión con el resto de la comunidad.
Esta actuación se convierte así en un símbolo del compromiso con la innovación técnica, la sostenibilidad y el servicio público, tres pilares que definen la forma de trabajar de Ismael Andrés.


