A poco más de un mes del Congreso que renovará su liderazgo -previsto para el 14 de diciembre-, el Partido Riojano (PR+) atraviesa una etapa complicada. Como en toda etapa congresual en cualquier partido con cambio de liderazgo, hay fricciones; pero esta vez confluyen varios vectores: la herencia de la era Antoñanzas, la competencia del espacio regionalista tras la irrupción de Por La Rioja a la que se fueron buena parte de los históricos del partido, y un malestar orgánico que ha desembocado en acusaciones sobre el cumplimiento de las normas internas y la posible entrada de miembros de Vinea.
Para entender el punto actual conviene retroceder. En febrero de 2023, la Comisión Permanente del PR+ aprobó concurrir en coalición con España Vaciada a las autonómicas y municipales de mayo, facultando a su presidente, Rubén Antoñanzas, para cerrar el acuerdo. Aquella apuesta, que buscaba ampliar base y voz en un ciclo electoral complicado, convivió con la aparición de Por La Rioja con Alberto Bretón a la cabeza en un proyecto que capitalizó parte del descontento de cargos y militantes críticos y que, de facto, fragmentó el voto regionalista. Ya entonces, aquí advertíamos de un riesgo evidente: que dos estructuras compitiendo en el mismo nicho terminaran inmolándose mutuamente por división del electorado.
En febrero de 2025, NueveCuatroUno adelantó que Rubén Antoñanzas no optaría a la reelección en el congreso. «Dos mandatos son suficientes; los partidos deben renovarse», subrayó, dejando claro que seguiría como concejal en Logroño hasta el final del mandato. Ocho años después de asumir el liderazgo (renovado en 2021), el dirigente reivindicó su gestión y defendió que el PR seguía «siendo el referente del regionalismo en La Rioja», pese al golpe que, en lo personal y en lo orgánico, supuso la escisión de Por La Rioja. «Muchas veces nos han dado por muertos y aquí seguimos», resumía entonces, lanzando un mensaje de resistencia y continuidad.
En julio de 2025, Antoñanzas formalizó su dimisión como presidente. De forma interina, Rita Beltrán tomó las riendas del partido aunque finalmente dio un paso atrás ante la preparación del Congreso para concurrir como candidata. A la esperada de Rita Beltrán, hasta ahora vicepresidenta y concejala en Arnedo, se ha unido en los últimos días la opción de Fausto Cambero, candidato regionalista a la Alcaldía de Baños de Río Tobía en 2023.
La tensión interna del PR se ha cristalizado a finales de octubre. Las críticas internas de algunos afiliados pasaron a ser públicas en redes sociales. Además, un grupo de afiliados ha enviado un burofax a la Comisión de Control y Garantías solicitando amparo «para restablecer el orden y la legalidad».
Reclaman la impugnación de cualquier acuerdo de la dirección sobre fusiones con otras formaciones (preocupa especialmente la entrada de varios miembros de Vinea), la anulación de afiliaciones recientes supuestamente tramitadas sin los cauces estatutarios (presentación ante la Comisión Permanente) y una rendición de cuentas económicas y financieras de los últimos cuatro años: libros de afiliados y simpatizantes, actas del XVI Congreso (2021), actas de órganos internos y balances de tesorería. Según los firmantes, la preparación del congreso se estaría realizando de manera «clandestina» e incluso con la participación de «miembros de otras formaciones» que no habrían causado baja en sus partidos de origen. La dirección, por su parte, defiende su legitimidad para conducir el proceso y niega irregularidades.
El clima se enrareció aún más el pasado jueves, en una Permanente «muy tensa». En este contexto, se espera la presentación de al menos una candidatura alternativa a la de Rita Beltrán, lo que evidenciará la bicefalia real que late en la organización: un sector crítico que exige blindar los procedimientos y la dirección que reivindica su hoja de ruta para cerrar filas y mirar al 2026. Los futuros candidatos, que se conocerán antes del Congreso, necesitan presentar un 5 por ciento de avales, lo que supone entre 4 y 6 avales. Algunos afiliados se quejan de que el partido no les ha dado el listado de afiliados a los posibles candidatos. Desde el partido entienden que «esto no se puede hacer en base a la protección de datos».
Además el grupo crítico además ha presentado un escrito con la ‘dimisión’ de 12 personas de la Asamblea Local de Logroño. Rubén Antoñanzas ha explicado a NueveCuatroUno ante esa situación que «no se puede dimitir de la Asamblea porque es un órgano al que cualquier afiliado puede acudir siempre que lo quiera pero no hay cargos más allá del de la presidencia».
Con el XVII Congreso a la vuelta de la esquina, el PR se juega más que un nombre propio en la presidencia. Está en disputa su relato (qué significa hoy ser regionalista en La Rioja) y su anclaje social (a quién representa en un tablero que se ha llenado de partidos que apuntan ser regionalistas). La respuesta llegará el 14 de diciembre… y se medirá después, como siempre, en votos.


