Los conductores que este miércoles circulaban por la N-111 entre La Rioja y la provincia de Soria se han llevado una sorpresa al encontrar cerrado el túnel de Piqueras, una de las infraestructuras clave en la conexión entre ambas comunidades. El cierre, pese a que ninguna de las administraciones consultadas por NueveCuatroUno ofrece una versión oficial al respecto, parece estar relacionada con una de las revisiones anuales que se realizan en la infraestructura.
Aunque estos cierres se notifican habitualmente con antelación para evitar imprevistos en los desplazamientos, esta vez no ha habido información del cierre ni por el Ministerio de Transportes ni por ninguna de las Delegaciones de Gobierno de La Rioja y Castilla-León.
El túnel, que permite ahorrar 12 kilómetros de curvas y tramos de montaña, permanece cerrado cada año durante unos días para realizar el mantenimiento ordinario e inspecciones técnicas recogidas en su manual de explotación. Estas revisiones periódicas garantizan el correcto funcionamiento y la seguridad de todos los sistemas que operan dentro de la infraestructura.
Durante esta intervención se revisan especialmente el sistema de ventilación, la iluminación, los paneles de mensaje variable y el circuito cerrado de televisión, elementos esenciales para la seguridad vial y el control del tráfico. Una vez finalizadas las tareas, el túnel volverá a abrirse al tráfico con total normalidad, permitiendo recuperar la fluidez habitual en esta importante vía de comunicación entre La Rioja y Soria.


