Héctor Urquía es el entrenador riojano, de 33 años, responsable de haber situado al Tudelano líder en solitario del Grupo 2 de Segunda Federación tras un arranque impecable: victoria en Las Gaunas ante la UD Logroñés y goleada a la SD Logroñés en Tudela, en las dos últimas jornadas. Un año después de no lograr la permanencia con el Anguiano, Héctor Urquía firma un inicio de curso brillante y a pesar de su juventud ya domina el estilo de entrenador veterano al solicitar calma por si el asunto se acaba torciendo: «Podemos hacerlo ahora muy bien, pero las notas se entregan a final de temporada».
-¿Está ante su primera gran oportunidad o entiende que la del Anguiano ya fue una primera experiencia en ese fútbol semiprofesional?
-El año pasado fue una buena oportunidad para crecer como entrenador. Sé que soy joven. Y tengo que ir paso a paso. Pero el reto siempre es el mismo: sacar el máximo rendimiento a un equipo. Ahora, lo que está pasando es que igual todo tiene un poco más de repercusión.
-¿De dónde le viene eso de ser entrenador de fútbol?
-Es pasión. Se trata de dedicarse a lo que a uno le gusta. Y siempre he pensado en esta posibilidad. Estaba jugando al fútbol hasta que lo dejé en el Agoncillo, en Tercera, por una lesión cuando tenía 24 años. Me puse como autónomo, había tenido un cruzado… Venía de estudiar INEF y un máster; hice dos másteres, para preparador físico y para readaptador de lesiones… Pero si estudié INEF fue para dedicarme al deporte, pero siempre pensando en el fútbol. Además, en el Villegas, donde me formé como jugador, me dieron la oportunidad de empezar como técnico, y vi que era lo que realmente me gustaba.

Urquía en la redacción de NueveCuatroUno.
-Seguro que su familia le ha dicho que se dedique a una profesión algo más estable.
-Sí. Cuando acabé la carrera, mis padres me dijeron las cosas claras: ‘Igual lo mejor es estudiar la oposición de profesor de Secundaria’. Y les dije que si el máster que más me gusta es de fútbol y también es el de readaptación de lesiones, preparador físico con fútbol y también hablaba mucho de táctica, de técnica’, parecía claro mi camino. Así que empecé a sacarme los carnés de entrenador cuando tenía 22 años, recién salido de carrera.
-¿Cuándo sintió que era más entrenador que jugador?
-Con la lesión del cruzado. Fue mi primer año de sénior en Tercera. Ya era entonces más entrenador que jugador. Creo que la ambición y la pasión que tenía siempre como entrenador no la he tenido nunca como jugador. Como futbolista, por ejemplo, estuve a prueba con el Athletic, con 10 años, y no confiaba tanto en mí. En cambio, como entrenador tenía la ilusión de dedicarme al fútbol.
-Más allá de lo táctico, ¿dónde se aprende a llevar un vestuario y a desarrollar una idea de juego?
-Creo que todo es un proceso y que me equivocaré en muchas cosas todavía. Creo que cada vez, o cada temporada que pasa, soy un poco mejor entrenador, aunque el margen de mejora todavía es muy alto. También he sido muy autodidacta, siempre me ha gustado aprender, siempre me he exigido mucho. He pasado mil horas leyendo, viendo vídeos, aprendiendo. Siempre he tenido entrenadores de los que coger una cosa y también cosas que no haría. Y luego también creo que la clave es un poco mi forma de ser: natural, sencillo y cercano al jugador. Todavía puedo llevar todo con la máxima naturalidad.
-¿Es posible mantener esa naturalidad cuando se sube de nivel? Igual lo que sirve para el Anguiano no sirve para el Tudelano que ahora mismo es líder.
-Vas aprendiendo. El día a día, a mí por ejemplo, me ha sorprendido para bien. Hemos fichado muy bien sobre todo en lo personal, trabajo con chavales muy profesionales. Por eso firmamos gente que encaja en esos valores que para mí son muy importantes, como la humildad, el trabajo en equipo, la generosidad o el esfuerzo.
-¿Cómo vivió el descenso con el Anguiano y qué aprendió de aquella temporada?
-Para mí fue duro, muy duro ese último día precisamente en Tudela. Esas semanas siguientes fueron muy duras. Yo creo que soy muy autoexigente, y muy exigente con mis jugadores porque también lo soy conmigo mismo. Estuvimos todo el año haciendo tan buena temporada, tan cerca… y se nos escaparon partidos por pequeños detalles.
Pero ahora, a posteriori, lo veo diferente. Cada día que vuelvo digo: no sé cómo sacamos 38 puntos con el Anguiano. Hay mil hándicaps en Segunda Federación que no tienen nada que ver… y ganamos en campos muy complicados. No sé cómo lo hacíamos con el Anguiano con todos esos hándicaps de turnos, horarios de trabajo de los jugadores… Es una barbaridad.

Urquía en el túnel de vestuarios del Ciudad de Tudela junto a su staff técnico. / CDT
-¿Cómo surge la opción del Tudelano?
-Confiábamos en que hubiera gente que valorase el trabajo más allá del resultado. La mejor opción fue Tudela. A priori no era un proyecto tan fuerte comparado con otros clubes, pero era un proyecto que igual podía confiar más en un perfil como el mío, gente más joven, con más ilusión y con más ambición. Y también darle las gracias al presidente por confiar en mí y por ver que una persona sin ese caché o sin esa experiencia también podía hacerlo bien, porque valoró mi trabajo, incluso sin haber conseguido la permanencia con el Anguiano.
-Van líderes. ¿Está sorprendido con el arranque?
-Sí. Cuando ves el calendario piensas: Irún, Utebo, Sestao, Las Gaunas… El calendario era muy complicado. Había que hacernos fuertes en casa. Luego, cuando te metes en el día a día, ves que todos los partidos son de tú a tú. Si me lo dices hace dos meses, te hubiera dicho que era muy complicado estar líderes. Pero una vez que lo vas viviendo, no creo que tengamos muchos puntos que no merezcamos.
-Después de un año duro, ¿cómo se trabaja desde la victoria?
-Siempre digo que la victoria llama a la victoria. Y ésta también te reafirma en la idea, en ese trabajo en el día a día, tanto en la metodología como en nuestro modelo de juego. Ganar te ayuda a que cada día sea mejor: el ambiente, el vestuario, en todo.
-Tan buen nivel como para ganar esta temporada en Las Gaunas a la UD Logroñés, que sumaba casi tres años sin perder en casa.
-Sí, sí. Soy de Logroño. Les dije: ‘Chicos, tenemos aquí un reto de la hostia esta semana. No ha ganado nadie en Las Gaunas en dos años y medio en Segunda Federación y el Tudelano nunca ha ganado aquí’. Cuando llega el lunes dices: ‘Joder, qué bien’. Pero lo malo del fútbol es que acaba el domingo y ya el lunes tienes que pensar en el siguiente.
-Y una semana más tarde supera a la SDL en Tudela. Es una forma fantástica de presentar credenciales en Segunda Federación.
-Soy de los que piensan que la nota es al final de curso. Podemos hacerlo ahora muy bien, pero no estoy contento hasta que no acabe la temporada y consigamos algo que de verdad digas: ‘Buena temporada’. Esos días estás felices, estás contento, obviamente, estás arriba, lo hubieras firmado, pero no se puede estar del todo contento hasta que acabe la temporada.
-¿Cómo ve el Grupo 2?
-Este año no hay ni una semana tranquila. Ya me lo dijo el presidente del Tudelano cuando comenzamos a hablar: ‘Mira, hay ocho equipos cuyo objetivo es el playoff. No nos vamos a poder pegar con ellos a nivel económico. Vamos a intentar reducir el presupuesto y, con un entrenador de tu perfil, intentar sacar rendimiento’. Y ahora estás compitiendo de tú a tú con esos equipos y claro, ves el nivel y dices: es muy complicado. Pero es un reto muy bonito.

Urquía la temporada pasada en Isla.
-¿Cuánto tiempo dedica a ver a los rivales?
-Veo muchos partidos. Ahora veo todos los que ha jugado nuestro siguiente rival. Imagino que cuando avance el curso será imposible porque serán muchos partidos. Siempre ves comportamientos, los goles, cómo presionan, cómo salen desde atrás… Intento ver todo. Y este año, con SDL y UDL cerca, intento ir también a verlos en directo.
-¿Qué equipos le están gustando más?
-El Utebo siempre me ha gustado mucho. Me encanta la idea que trata de desarrollar su entrenador y lo bien que juegan en Santa Ana. La UD Logroñés siempre me gusta. Creo que tiene la mejor plantilla, la más completa y la más larga. La idea que propone Unai Mendia me parece muy interesante. La SDL también me gusta en su presión alta, en cómo compite. Y el Sestao en Las Llanas me gustó mucho, lo bien que practican el juego directo y vertical.
-¿Cómo ve al Alfaro y al Náxara?
-Al Alfaro le está costando un poco. Han tenido lesiones y este verano han perdido jugadores que resulta complicado poder sustituir. En cambio, el Náxara me parece un equipo muy competitivo.
-¿Y la SD Logroñés?
-A mí me gusta. Es un equipo que compite bien sin balón y que presiona bien. Igual no tiene una plantilla tan larga, pero si les respetan las lesiones y mantienen el bloque van a estar en playoff seguro.
-¿Y la UD Logroñés?
-Veo a la UDL muy bien. Tiene muy buena plantilla, un once reconocible y jugadores top. Yo creo que va a estar, seguro, en el top tres, y encima juegan bien al fútbol. Tienen la masa social, el presupuesto y las instalaciones necesarias para hacer grandes cosas. Pero también deben soportar la presión de todo esto, claro.
-Va la pregunta más complicada: si no gana la liga el Tudelano, ¿quién cree usted que la ganará?
-Me mojo: la Unión Deportiva Logroñés, como buen logroñés.


