El controlling financiero se ha convertido en un perfil profesional en auge. Las empresas necesitan especialistas que tengan el control total de sus números, que estén centrados en analizar cada gasto y prever los próximos movimientos económicos para maximizar la rentabilidad del negocio. Una demanda en auge que ha hecho que el interés por ser controller financiero crezca enormemente.
Pero, ¿qué hay que estudiar para llegar a dicho puesto de trabajo? Muchos profesionales con experiencia optan por especializarse a través de programas avanzados, como el master en controller financiero de EAE Business School. Programas como este han sido diseñados para dar a sus alumnos, futuros expertos en la materia, las herramientas clave para el control, la gestión, la planificación de presupuestos y el análisis de datos. Es la piedra angular para ser controller financiero, aunque no el único camino para serlo.
Estudios y habilidades necesarias para ser controller financiero
La senda más habitual para ser controller financiero tiene como punto de partida la formación en un Grado de Administración y Dirección de Empresas (ADE), de Economía, de Finanzas o de Contabilidad. Estas titulaciones son las que ofrecen la mejor base para entender todos los principios contables, los modelos de análisis financiero y la gestión de presupuestos que se necesita dominar de cara al controlling.
Superada dicha etapa, el siguiente punto es la especialización en la gestión o dirección financiera, ya que es la que permite dar el salto hacia puestos más analíticos y estratégicos. Para ello, lo más habitual es cursar un máster como el antes indicado, aunque también hay centros muy recomendables para hacerlo, como son la Universidad Europea, la IEBS, UNIR o UDIMA. Estas, junto con EAE Business School, son alguunas de las instituciones más reconocidas y reputadas en este ámbito. Aunque los títulos no lo son todo, para ser controller financiero se requiere un perfil muy específico que solo se adquiere desarrollando también una serie de habilidades esenciales. Las más recomendables son las siguientes:
- Visión global de negocio: capacidad para analizar una empresa desde el nivel micro hasta el macro para entender su funcionamiento, el comportamiento de todos sus departamentos y su influencia en los presupuestos.
- Capacidad analítica: clave para entender mejor los datos a los que se tiene acceso, valorarlos y ponerlos en contexto a la hora de desarrollar una estrategia.
- Dotes comunicativas: un controller financiero debe transmitir la información que tiene a los demás trabajadores o puestos relevantes para poder ejecutar las estrategias necesarias para el crecimiento del negocio.
Estas tres son las principales, aunque también hay otras importantes como el dominio de idiomas, el entendimiento de la estructura de los negocios e incluso la capacidad para identificar cuellos de botella y proponer mejoras. Algunas de ellas solo las da la experiencia sobre el terreno, aunque muchas se pueden desarrollar a medida que se están cursando los estudios para llegar a este puesto.
Como decíamos, el controller financiero es un perfil que se ha vuelto fundamental en las empresas modernas. Cada euro cuenta, y este profesional es el que se encarga de hacer que los negocios sean más y más rentables.


