Tirgo, Cuzcurrita de Río Tirón, Sajazarra y Villaseca completan el territorio Tarón, una cooperativa con alma de bodega, y es que la mayoría de su producción se vende embotellada. Su potencial: las viñas de los cerca de 220 socios que nutren este proyecto. Un potencial que protagonizará la novena cita (entradas disponibles) del VI ciclo de Catas Underground organizado por NueveCuatroUno y Calado by Criteria de la mano de Argraf, Cartonajes Santorroman, Cork Supply, Ramondin y Tonelería Magreñán. Laura Manzanos, enóloga de la bodega, conducirá la velada de la mano de cuatro referencias de la bodega: Patiens 2017, Territorio Tarón 2017, Cepas Centenarias 2021 y Pantocrátor 2015.
– ¿Qué buscáis plasmar con esta selección?
– Cada vino representa una forma distinta de entender nuestro territorio, nuestra historia y nuestra manera de elaborar. Nos basamos en el viñedo y en las personas que lo trabajan, por eso queremos mantener viva la tradición de los cuatro pueblos que forman Tarón, elaborando vinos que reflejen su origen y respeten la tierra.
– ¿Cómo definirías los blancos de esta zona?
– Su denominador común, también en los tintos, es la frescura. Por la situación geográfica en la que se encuentra todos nuestros viñedos y el clima más frío que en el resto de la denominación, conseguimos vinos con una acidez importante, que es clave para el envejecimiento y para mantener el vino vivo con el paso del tiempo. En el caso de Patiens, es un vino que refleja el resurgir de los blancos tradicionales de Rioja, elaborados con viura de viñedos viejos y criados en barrica, recuperando una parte importante de nuestra historia.
– ¿Consideráis el viñedo viejo como un emblema en la bodega?
– Es parte del potencial de esta zona. Por ejemplo, Territorio Tarón refleja la unión de Cuzcurrita, Tirgo, Villaseca y Sajazarra. Seleccionamos siempre los mejores viñedos de más de 35 años para expresar el carácter colectivo de nuestra zona, siendo esta añada de 2017 con la que nos estrenamos en el mercado. Por otro lado, Cepas Centenarias nace precisamente de una viña centenaria, única, en Cuzcurrita de Río Tirón. Son cepas de muy bajo rendimiento que dan uvas pequeñas y concentradas y de las que apenas elaboramos unas 3.000 botellas al año. Es un homenaje a los viticultores que nos precedieron y a esas cepas plantadas hace más de un siglo que siguen dando uvas de una calidad excepcional. En este caso, la añada 2021 fue realmente excepcional, lo que se nota en su concentración y equilibrio.
– La longevidad de Tarón no solo se expresa en sus viñas, sino también en el tiempo de guarda de sus vinos como es el caso de Pantocrátor.
– Este es el vino más icónico de la bodega. Siempre sorprende, no solo por su estructura y complejidad, sino porque es un vino que necesita diez años en bodega antes de salir al mercado, y eso no se ve todos los días. Algo que dice mucho de su filosofía: no hay prisas, solo paciencia y respeto por el tiempo. Nació en la añada 2005 y desde entonces solo se ha elaborado en cosechas excepcionales: 2010, 2011 y 2015.


