Si hace solo unos días la Agencia Tributaria situaba a Lardero como el municipio con mayor renta bruta por habitante entre las localidades riojanas de más de mil habitantes, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) vuelven a mover el ranking. En el cómputo total de todos los municipios, Lumbreras se coloca de nuevo en lo más alto del podio regional con una renta media por persona de 21.701 euros, seguido por San Román de Cameros (20.424 euros) y El Rasillo de Cameros (20.153 euros). Los tres, en la sierra camerana.
En el otro extremo, los municipios con menor renta media se concentran en La Rioja Baja. Ausejo encabeza la lista de las rentas más bajas con 10.214 euros, seguido de Grávalos (10.690 euros) y Aldeanueva de Ebro (10.977 euros). Aun así, el informe del INE refleja un dato positivo: ningún municipio riojano se encuentra por debajo de los 10.000 euros de renta media por habitante, algo que no había ocurrido nunca.
La subida es generalizada. Lumbreras, que ya en el año anterior registraba 20.022 euros, ha incrementado su renta media en más de 1.700 euros en solo un ejercicio. La tendencia se repite en prácticamente toda la comunidad. En conjunto, la renta media de los riojanos ha pasado de 11.191 euros en 2015 a 14.827 euros en 2023, lo que supone un crecimiento de más del 32 por ciento en ocho años.
Riqueza y contraste territorial
Los datos del INE ponen de manifiesto, una vez más, las diferencias entre las zonas rurales de La Rioja Alta y las comarcas más industriales o agrícolas del este. Las localidades de montaña o de menor tamaño siguen mostrando mejores cifras, en parte por una población más envejecida, con menos desempleo y con rentas agrarias o patrimoniales más estables. Mientras tanto, municipios más poblados y con sectores dependientes de la industria o los servicios, como Calahorra o Arnedo, presentan mayores desigualdades internas.

El contraste se aprecia claramente al observar los datos por secciones censales, que permiten ver las diferencias dentro de una misma ciudad. Las dos áreas con menor renta media de toda La Rioja se encuentran en el casco antiguo de Calahorra, ambas apenas superando los 8.000 euros por persona. La tercera con menor nivel económico está en el casco antiguo de Arnedo, con una renta de 9.405 euros.
En el extremo opuesto, las zonas con rentas más elevadas se concentran en Logroño, especialmente en los ejes de Gran Vía y Vara de Rey, donde los ingresos medios se disparan por encima de los 25.000 euros. La sección censal con mayor renta de toda la comunidad alcanza los 26.921 euros, en el entorno de Avenida de La Rioja y Gran Vía, un área tradicionalmente asociada a la clase media-alta logroñesa. El segundo lugar lo ocupa la zona de Avenida de Madrid, con 25.865 euros, y el tercero vuelve a situarse también en el centro de la capital, entre San Antón, Gran Vía y Vara de Rey, con 25.136 euros.

El mapa económico riojano muestra una realidad compleja pero, en general, positiva. La mejoría en la renta media se deja sentir tanto en las grandes localidades como en los pequeños municipios, que siguen manteniendo un nivel de vida relativamente alto si se compara con otras regiones españolas. El avance es moderado, pero constante.
Lumbreras, el pequeño municipio de la sierra camerana que apenas supera los 150 habitantes, se consolida así como un caso singular: una localidad de montaña, con poca población pero altos ingresos per cápita, que año tras año se cuela en los primeros puestos del ranking. En el otro extremo, municipios agrícolas o con menos tejido industrial como Ausejo o Grávalos luchan por mejorar sus cifras, aunque también muestran progresos respecto a ejercicios anteriores.


