El colegiado adscrito al Comité Riojano César Soto Grado, a sus 45 años, arbitrará su segundo Clásico. El Real Madrid y el FC Barcelona se miden este domingo en el Santiago Bernabéu, a partir de las 16:15 horas. Labor muy exigente la que tiene por delante el veterano trencilla, que ya dirigió el triunfo merengue sobre los culés (3-2), en la temporada 2023/24. Habitualmente colocado en la diana por parte de los medios oficiales del club blanco, afronta otro gran día. Tras un amargo final de temporada pasada y pese a su edad, Soto Grado ha esquivado la retirada y continúa en lo más alto del fútbol de élite.
Porque al final del pasado curso, el árbitro, pese a ser el favorito, sufrió un ‘neverazo’ y se quedó sin pitar la final de la Copa del Rey (Real Madrid-Barcelona). Un encuentro pensado para marcar el broche de oro a su carrera, de acuerdo a dos normas no escritas en el arbitraje. La primera sitúa la edad de retiro en los 45. La segunda, como refleja la cuenta ‘Regla XVIII’ en X, explica lo siguiente: en el último año de carrera de los árbitros, si son internacionales FIFA y no han dirigido ninguna final de Copa en su carrera, ese partido queda reservado para ellos. Una condición que, durante la pasada temporada, solo cumplía César.
Ese era el plan, que su carrera acabra en ese punto. Pero no fue así. Debido a su no apoyo a la continuidad de Luis Medina Cantalejo como presidente del Comité Técnico de Árbitros, fue castigado con la suspensión y borrado del encuentro por el título del ‘torneo del KO’. Fue Ricardo de Burgos Bengoetxea quien impartió justicia en La Cartuja y César Soto Grado quedó en una situación complicada. Según anunció la citada cuenta ‘Regla XVIII’, la retirada sin el broche copero significaría un deshonor para el colectivo arbitral.
Sin embargo, esta no se produjo. Soto Grado y el recién ascendido Miguel Sesma Espinosa fueron confirmados como los dos árbitros principales riojanos para Primera División. Pese a rebasar los 45, César continúa en activo una temporada más. Ya ha dirigido cuatro encuentros en esta campaña (jornadas 2, 4, 6 y 8), pero el reto del Bernabéu será el más complicado de lo que va de campaña.
Una relación tormentosa con ambos clubes
Porque César Soto Grado no agrada ni a unos, ni a otros. En cuanto al Real Madrid, le ha arbitrado en 22 ocasiones, el equipo al que más ha dirigido (14 triunfos, seis empates y dos derrotas). Y además, se vio envuelto en polémicas como la expulsión de Vinicius en Mestalla (enero de 2025) o la visita al Mallorca, también de la misma temporada. Encuentros que, a juicio de Real Madrid TV, merecieron su señalamiento público mediante polémicos vídeos emitidos frecuentemente por la entidad de Concha Espina. Un año antes y en contraposición, recibió el premio al mejor colegiado durante la campaña 2023/24, otorgado por los propios colegiados.
Mientras tanto, el natural de Ávila y riojano de adopción ha intervenido en 14 partidos del Barcelona, saldados con seis triunfos, tres empates y cinco derrotas. Tampoco gusta en Cataluña, donde le recuerdan su último Clásico (2023/24). En aquel partido, lo más polémico fue un ‘gol fantasma’ anotado por Lamine Yamal, que Lunin sacó sobre la línea, en el límite entre el gol o no. Sin tecnología de gol, ni el colegiado ni el VAR pudieron validar ese gol. El cabreo blaugrana llegó a grandes dimensiones, puesto que Joan Laporta, presidente de la entidad, llegó a pedir la repetición del partido.
Sumadas todas esas circunstancias, la polémica está servida. Un encuentro mundial, donde cada error, cada acción devora portadas, tertulias, magazines y atrae hasta a los no futboleros. En esa vorágine, la difícil misión de César Soto Grado será pasar desapercibido.


