El II Ciclo de Cine de Acogimiento Familiar, previsto del 6 al 27 de noviembre próximo, busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de crecer en familia, debatir y conocer de cerca experiencias reales de acogimiento.
A través de la proyección de películas que abordan distintas realidades del acogimiento, se desea crear conciencia y generar espacios de reflexión sobre una realidad que afecta a más de un centenar de niños y adolescentes en esta comunidad, ha afirmado este jueves el Gobierno riojano en una nota.
La directora general de Servicios Sociales e Instituto de Igualdad, Marta Gómez, ha explicado que «el acogimiento familiar transforma vidas, tanto la de los menores como la de las familias que los acogen».
Cualquier familia que se anime a acoger, ha destacado, estará acompañada por el Servicio de Protección de Menores y por los técnicos del programa específico de acogimiento familiar, dado que «cualquier modelo de familia puede convertirse en familia acogedora”.
Por su parte, la vocal de la Asociación de Familias Adoptantes y de Acogimiento de la Rioja (AFAAR) Sol Portolés ha subrayado que este ciclo de cine permite una divulgación para conocer las distintas formas, situaciones y realidades que viven los menores.
El día 6 de noviembre se proyectará la película ‘El chico de la bicicleta’, de los Hermanos Dardenne; el 13, de ‘La Maternal’, de Pilar Palomero; el 20, ‘Second Best’, de Chris Menges; y el 27, ‘La vida de Calabacín’, de Claude Barras.
En La Rioja, actualmente, hay 96 menores en situación de acogimiento familiar formalizado desde la administración pública, de los que 19 están en la modalidad de urgencia, 30 en la temporal y 47 en la permanente.
De ellos, 43 son niños y 53 niñas, que están acogidos por 83 familias riojanas, de las que 62 son familias extensas y 21 son familias ajenas.
Además, hay 14 menores en guarda en familias, 4 con fines de adopción y 10 más cuya guarda se ejerce por resolución judicial en familia extensa, ha añadido el Gobierno regional.
Un total de 41 niños de entre 0 y 14 años viven en acogimiento residencial -pisos hogares- y, por tanto, son prioritarios para ser acogidos en familias, donde puedan crecer en un entorno afectivo y estable.


