El respetable matrimonio formado por Don Celestino Navajas y Doña Eusebia Lafuente, movidos por su espíritu innovador y su profundo amor al terruño, ha decidido abrir las puertas de su distinguida casa vinícola, Bodegas Montecillo, fundada en el reciente año de gracia de 1870.
El edificio guarda en sus niveles inferiores un magnífico calado del siglo XVI, hasta ahora celosamente cerrado al público, y que por fin podrá ser contemplado por quienes deseen descubrir esta joya arquitectónica. Con ello, la ilustre pareja reafirma su propósito de marcar el porvenir del Rioja en este fin de siglo XIX, cuando tradición y progreso comienzan, por fin, a caminar de la mano.

Sin embargo, algo raro sucede en torno a lo anteriormente relatado: la fundación de Montecillo dista mucho de ser reciente y, además, Don Celestino y Doña Eusebia llevan ya más de un siglo durmiendo el sueño de los justos… aunque parece que ellos todavía no lo saben.
La única manera de comprender este extraño hecho es acudir a su bodega fundacional de Fuenmayor (calle San Cristóbal, 34) el 1 de noviembre (a las 12:00 y a las 17:00 horas) y al día siguiente (a las 12:00 horas) . Los equipos de Bodegas Montecillo y Soneto Rojo serán los encargados de guiar esta singular experiencia y arrojar algo de luz sobre los sucesos extraordinarios que, año tras año, parecen repetirse entre sus muros.
Quienes deseen participar en este enigma deberán reservar su entrada llamando al 941 100 306 o enviando un correo electrónico a [email protected]. Los adultos abonarán 20 euros y los menores 15 euros, cantidades destinadas a sufragar los gastos de investigación de tan curioso fenómeno.


