Anzuola es una una villa guipuzcoana encajonada entre las típicas montañas verdes de ovejas lachas de la zona y la AP-636 que conecta Bergara y Beasáin, para unir transversalmente la AP-1 con la A-1, o lo que es lo mismo, Éibar con Tolosa. Constreñida entre montes y autopistas de al menos cuatro carriles, Antzuola es la villa en la que nació hace pocos años Iker Otadui, un joven de 2005 que este pasado domingo derrumbó a la defensa del Beasain en treinta minutos de juego que cambiaron el partido y sobre todo el resultado final.
Saltó al terreno de juego de Las Gaunas en el minuto 58 con la derrota de la UD Logroñés en el luminoso. Y le dio para hacer la jugada del empate de Febas, para marcar el tanto de la victoria cuando el tiempo se agotaba, y para dejar dos buenas asistencias que pudieron acabar en más goles: el disparo de Iñaki por banda izquierda, y el mano a mano de Yanis Lhery que hubiera sido el tercero de los locales. Otadui saltó al terreno de juego con las cartas ganadoras. Y jugar al mus, con buenas cartas, resulta siempre más sencillo, hasta para quitarle la mano al rival, que se veía ganando al que llegaba siendo colíder del Grupo 2.
Otadui es un ‘muslari’ de cierto prestigio. Juega al mus con inteligencia, técnica; dicen que al ataque, con velocidad y algún que otro regate, tal y como jugó a fútbol este pasado domingo sobre el césped de Las Gaunas. Otadui ganó el partido ante el Beasain, un rival conocido (20 kilómetros separan su pueblo de esta localidad algo más grande) por un joven formado en la cantera de la Real Sociedad, que disfruta de su primera experiencia profesional fuera de una estructura de cantera como la de Zubieta.
Vive con Val, y su adaptación a Logroño ha resultado de lo más natural. Verle con el pañuelo de fiestas de San Mateo suma ‘puntos-novio’ para ganarse el corazón de una afición necesitada de nuevos héroes, de rejuvenecer amores deportivos. Y a base de victorias -tres seguidas ya en Las Gaunas- el corazoncito roto de los seguidores comienza a latir. Tanto, que se celebran remontadas ante el colista de la Segunda Federación. Por fin se celebra cada uno de los puntos en la cuarta categoría del fútbol español.

Otadui se ganó él solito el gol del empate de este domingo. El giro sobre el defensor -Beñat, ex UD Logroñés el curso pasado- para hacerse con el espacio necesario por banda izquierda, con la pelota siempre pegada a su pie, bien vale que acabara con la cesión -en el punto de penalti- de Manex Rezola a Joel Febas que acertó con el remate final. A Unai Mendia, de Beasain, le salió muy bien el plan establecido en la rueda de prensa previa, cuando advirtió que ante las bajas de Lupu y Berto Rosas -los dos 9 del equipo- tenía a Febas y a los jóvenes. Y ellos, le dieron la victoria al equipo.
La bandera de la juventud y el talento la cogieron en esta nueva remontada blanquirroja dos jóvenes con mucho talento: Manex Rezola, que firmó oficialmente las dos asistencias de gol del partido, y Otadui, que ganó la jugada del gol del empate e hizo el tanto del triunfo. Iba con la grande, la pequeña, los pares y las ’31’. Le sacó la mano al Beasain y la UD Logroñés ganó una partida que tenía que haber superado con más comodidad, pero hay que contarse hasta la última pita.
Con la txapela de ‘muslari’
Juega al mus -a cuatro reyes- y por lo visto se le da bien. Desde el autobús no se filtran los resultados de las partidas. Solo que Otadui forma con Ugarte y que otros veteranos (Iñaki, Lupu, Bobadilla…) rotan en las manos. Quizás no se sepan -conviene parecer peor jugador, por aquello del factor sorpresa- que se están batiendo contra un campeón. El pasado 3 de febrero una nueva generación de ‘muslaris’ se hizo con la txapela del campeonato local a cuatro reyes del Campeonato de Mus de Euskal Herria. De las 33 parejas formadas en Antzuola, Unax Errasti e Iker Otadui formaron la mejor, y se fueron al provincial de Guipuzcoa de mus.
Y si un chaval de veinte años juega bien al mus, estudia Magisterio mientras progresa en el fútbol y se coloca el pañuelo de fiestas de una ciudad en la que lleva poco más de dos mes… lo de jugar en Las Gaunas como lo hizo el pasado domingo es solo una demostración de que puede asumir los retos que están por llegar.


