Recibir el primer fin de semana de octubre con máximas de 30 grados no siempre es una realidad, así que toca aprovechar este regalo de veroño antes de que aparezcan los nubarrones (y posibles chaparrones) que prevé la Agencia Estatal de Meteorología por el externo occidental de La Rioja. Los más disfrutones no han dudado en sacar los tirantes y la pantaloneta, colocarse las gafas de sol y salir a llenar las terrazas y calles de Logroño de par de mañana para esos desayunos tardíos, almuerzos e incluso vermús toreros que se extenderán durante las primeras horas de la tarde. Desde la calle Portales a la Plaza del Mercado y pasando por el Paseo del Espolón. Es día de terraceo al sol.


