Las nuevas categorías creadas en 2017 en la DOCa Rioja se dan la mano el próximo miércoles en un homenaje a la «diversidad de terruños y parajes». Bodegas Vivanco protagoniza la octava cita (entradas disponibles) del VI ciclo de Catas Underground organizado por NueveCuatroUno y Calado by Criteria de la mano de Argraf, Cartonajes Santorroman, Cork Supply, Ramondin y Tonelería Magreñán. Será Rafa Vivanco quien dirija la velada de la mano de cuatro referencias de la bodega: Cuvée Inédita Reserva Extra Brut 2020, Brunes 2021, La Isla Viñedo Singular Tinto 2021 y La Isla Viñedo Singular Blanco 2020.
– ¿Por qué esta selección?
– Con este repertorio de elaboraciones queremos reivindicar la innovación que se ha hecho en Rioja con las nuevas categorías que ayudan a diferenciar más lugares y territorios, desde un punto de vista más de viñedo.
– ¿Qué supone descorchar la cuarta añada de estas burbujas?
– Con este espumoso estamos muy satisfechos del trabajo logrado porque, además de ser los padres de esta categoría en Rioja, hemos creado un blanco muy enfocado en los criterios de calidad, con una normativa incluso más exigente que en Champagne, porque aquí tenemos menos rendimientos y una menor extracción de mosto. Contamos con un reglamente que refleja vinos con mayor acidez y pureza de aromas, vinos con más vocación de gama alta, de largas crianzas en lías. Además, este espumoso que nace de la Finca La Concepción está elaborado al 75 por ciento por variedades minoritarias y únicas en Rioja.
– ¿Qué va a sorprender de Brunes?
– Es una elaboración que busca potenciar el lado afrutado, pero también con algo de crianza sobre lías para que esa juventud sea más compleja, pero sin ser el típico vino criado de Rioja. Una juventud que queremos que se mantenga en el tiempo. Está elaborado con un 90 por ciento de tempranillo del paraje Orizabal, de suelos pobres y con cascajo, así como con un 10 por ciento de maturana tinta procedente de la parcela La Isla, con la que se elaboran nuestros vinos de Viñedo Singular. Este es un Vino de Pueblo, en este caso de Briones. De ahí su nombre, porque Brunes es la evidencia más antigua escrita de Briones y que se localizó en una crónica del códice albeldense. Es decir, con este vino, certificado en ecológico, hemos ido a la raíz.
– El broche de la velada lo ponen los vinos más singulares de la bodega, ambos procedentes de la misma finca y también en clave ecológica.
– Solo un camino separa el viñedo tinto del blanco, ambos plantados en 1973, aunque en la parcela de tempranillo tinto también hay algo de malvasía, viura y garnacha blanca. En este caso, el vino se enfoca más hacia la mineralidad, más que hacia la potencia. Son suelos pobres, con canto rodado y poca producción, ubicados en la segunda terraza del Ebro y en ladera, lo que da una expresión muy interesante al vino. Además, en el caso del blanco es viñedo está plantado en pie franco, lo que le otorga un factor diferencial en esta denominación.


