La UD Logroñés afronta este sábado en Mutilva (16.30 h) una segunda reválida a domicilio tras caer en el debut liguero ante el Alavés B en Ibaia. El equipo de Unai Mendia llega reforzado tras dos victorias consecutivas en Las Gaunas, pero con la lección aprendida de lo que cuesta sumar lejos de casa. «Si quieres estar arriba, fuera de casa también tenemos que ser un equipo fuerte», ha subrayado el técnico en las horas previas al choque en Pamplona.
La semana de preparación ha sido intensa y con contratiempos. La expulsión de Cabetas y la lesión de Lupu han marcado la agenda, mientras que Pablo Bobadilla sigue siendo duda. «Tiene molestias, veremos si puede ser de la partida o tenemos que tomar una decisión», ha explicado Mendia.
En lo deportivo, el entrenador ha reconocido que las sensaciones han mejorado respecto al arranque liguero. «Contra el Náxara ganamos, pero no fue el Logroñés que me gustaría ver. En cambio, contra el Ebro sí que se vio un equipo más reconocible, moviendo el balón rápido y jugando mucho tiempo en campo contrario».
El reto ahora está lejos de Las Gaunas. El primer desplazamiento, en Vitoria, dejó un buen juego pero terminó en derrota, algo que Mendia no quiere repetir. «Mañana (por el sábado) fuera de casa tenemos un reto importante. La Mutilvera es un recién ascendido, pero ganó bien al Alavés B, y en Gal estuvo a punto de sacar el partido al Real Unión. No va a ser fácil».
Preguntado por si su estilo de juego se puede mantener en escenarios más incómodos, el entrenador ha sido tajante: “Sabíamos dónde veníamos, esta es la categoría y hay que dejarse de excusas. Si quieres jugar siempre en alfombras, tienes que irte a Primera División».
Respecto a la importancia del choque, Mendia ha sido claro: «Para nosotros es capital. Por no sacarlo no se acabaría el mundo, pero si quieres coger regularidad y estar arriba todo el año, cada punto cuenta, ya sea contra un recién ascendido o contra un Real Unión contra el que jugaremos la semana que viene».
La asignatura pendiente del equipo sigue siendo la falta de efectividad. El técnico lo asume con naturalidad: «El acierto es una mezcla de confianza, rachas y entrenamiento. Lo importante es seguir creando ocasiones; lo preocupante sería no generarlas».
Con esas premisas, la UD Logroñés afronta la cita en Mutilnova con la obligación de confirmar su crecimiento y demostrar que también sabe ser fuerte lejos de Las Gaunas.


