Los problemas de conciliación vuelven a estar presentes en varias familias arnedanas en el inicio de curso. A pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento y de la propia Consejería de Educación, tres niños se han quedado sin plaza en la Escuela Infantil Nuestra Señora de Vico de Arnedo. La preocupación, sin embargo, va más allá: la alcaldesa, Rosa Herce, explica que los bebés que nazcan hasta final de año tampoco tendrán plaza cuando las familias terminen sus semanas de baja por paternidad, agravando un problema que viene repitiéndose los últimos años.
En un primer momento, fueron once los niños que no tenían plaza, una cifra que puso en alerta al consistorio. Para aliviar la situación, Herce planteó una solución intermedia al Gobierno de La Rioja: utilizar aulas disponibles en los colegios públicos La Estación y Antonio Delgado Calvete para trasladar allí a los niños de 2 a 3 años. Con ese movimiento, se liberarían plazas en la actual escuela infantil para los más pequeños, que son los que más dificultades tienen para ser reubicados. La propuesta buscaba dar oxígeno inmediato a las familias, pero el Ejecutivo regional ha descartado la idea.
La Consejería de Educación ha apostado por una alternativa distinta: reorganizar el propio centro mediante la creación de una unidad mixta para niños de uno y dos años, aprovechando que había plazas libres en el grupo de dos años. Una medida que, si bien ha permitido recolocar a parte de los solicitantes, no ha logrado cubrir toda la demanda. Tres familias siguen sin poder acceder al servicio y tampoco podrán hacerlo los que nazcan en los últimos meses del año.
La regidora recuerda que el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, anunció que la ampliación de la escuela infantil sería una prioridad. El proyecto contempla construir nuevas instalaciones en un solar contiguo al actual centro. Sin embargo, los plazos administrativos juegan en contra: incluso acelerando trámites, no sería posible contar con esa ampliación a corto plazo. «No se puede ofrecer educación gratuita de 0 a 3 años sin aumentar las plazas», recalca Herce, quien defiende que su propuesta intermedia hubiera permitido dar una respuesta inmediata a muchas familias.
El equipo de Gobierno de Arnedo insiste en que los problemas se arrastran desde 2022, cuando se implantó la gratuidad y universalidad de la educación de 0 a 3 años. Una medida muy bien recibida por las familias, pero que tensionó las infraestructuras al aumentar la demanda sin que hubiera un crecimiento paralelo de la oferta de plazas. Desde entonces, la Escuela Infantil Nuestra Señora de Vico ha estado al límite de su capacidad.
A la espera de la ampliación definitiva, se ha puesto sobre la mesa otra vía provisional: la instalación de módulos prefabricados junto al edificio actual, en un terreno que el consistorio ya ha cedido a la Comunidad Autónoma. La respuesta, de momento, no ha despejado dudas porque no se han puesto fechas ni desde el consistorio arnedano se cree que seas las condiciones óptimas para niños tan pequeños.
Mientras, las familias reclaman certezas. Porque mientras las instituciones debaten sobre modelos y plazos, el problema real es inmediato: padres y madres que no encuentran dónde dejar a sus hijos pequeños para poder trabajar. Y la conciliación, como recuerdan desde el consistorio, no entiende de esperas administrativas ni de proyectos que se anuncian a años vista.


