Tras una gran campaña 2024-25 donde la SD Logroñés fue segunda y semifinalista del playoff de ascenso, al club le toca reinventarse. Convertida en un club trampolín donde sus mejores jugadores vuelan lejos de la entidad verano tras verano, su dirección deportiva ha afrontado, de nuevo, un borrón y cuenta nueva. Nuevo entrenador, veintiún jugadores nuevos (solo continúan Arman Lazcano y Sergio Gil) y un Grupo II más exigente que en otras temporadas. La presencia de los tres recién descendidos vascos (Sestao River, Amorebieta y Real Unión) encarece la lucha por una zona alta en la que también quiere estar la Sociedad Deportiva Logroñés, pese a que el presupuesto de cara a esta temporada ha sufrido una «reducción importante» que sitúa a la entidad «en una escala baja dentro de lo que es la categoría y el grupo», tal y como ha explicado esta semana el nuevo director deportivo de la entidad, Iván Martínez. El primer examen de nivel, este domingo, a partir de las 17:00 horas en Las Gaunas ante el Eibar B.
Apuesta arriesgada por la juventud
Mucha juventud en la cima de la parcela deportiva. Iván Martínez (Avilés, 1992) es el director deportivo desde el pasado marzo. Su bagaje más destacado: dos temporadas como segundo en la dirección deportiva de la Cultural y Deportiva Leonesa, tanto en Segunda B como en Segunda. Por lo tanto, afronta sus primeros meses como director deportivo titular. Su apuesta para el banquillo ha sido la del todavía más joven Adrián Cantabrana (Baños de Rioja, 1997), que fue segundo de Carlos Pouso en la temporada pasada. A sus 28 años, Cantabrana debutará como principal en la categoría. Una apuesta arriesgada que rebosa juventud.
«Queremos jugadores con hambre para dar continuidad al proyecto», afirmó Cantabrana en su presentación. Pretende mantener la misma idea de que el club sirva como crecimiento a jugadores con proyección. En la plantilla, solo dos jugadores superan los treinta años (Kike Royo e Íñigo Zubiri) y hasta nueve son sub-23, el límite máximo permitido por la normativa. Además, hasta seis futbolistas son riojanos (Royo, Iván Fernández, Lecea, Iván Hernando, Khitthi y David San Martín), lo que aumenta el apego del proyecto a la tierra.

Kike Royo, Iván Hernández, Lecea, San Martín, Khitthi y David San Martín en la imagen / Foto: SD Logroñés
Veintitrés jugadores componen la plantilla final de la Sociedad. En portería, los fichados Kike Royo y el sub-23 Iván Fernández. Lateral derecho para los sub-23 Mau Reygadas (19 años) y Arman Lazcano, que sigue. En el centro de la defensa, Lecea y Zubiri aportan veteranía, compaginada con la proyección de los sub-23 Ander Fernández y Samuel Clavero. Laterales zurdos para el consolidado Julen Hualde y el sub-23 Aimar Olarra. En el centro del campo, cuatro en la sala de máquinas: David Sánchez, Joselu Guerra, Diego Núñez y Daniel Santafé. Perfiles con experiencia, si bien Santafé no jugó al fútbol en todo el curso pasado.
Unos metros más adelante, Sergio Gil, que continúa y lleva el brazalete, aporta magia, acompañado de Unai Ayensa y de Iván Hernando, canterano sub-23, ascendido desde un filial no inscrito en Regional esta temporada. A priori, Ayensa, tras su gran curso en el Alfaro, se perfila como una de las incorporaciones más destacadas. Llegada desde segunda línea, verticalidad y descaro son algunas de las virtudes que demostró en La Molineta. En los extremos, el derecho queda para Pablo Aguinaga y el sub-23 Khitti. Flanco izquierdo para Bilal y Moha Traoré, recientemente incorporados. Queda la punta de ataque, compuesta por Dani Fernández y el promocionado desde la Regional Preferente el canterano David San Martín.
En resumen, una plantilla prácticamente nueva en su totalidad, con algunos jugadores experimentados y la mayoría de perfiles con mucho más que demostrar todavía. Destacan valores ‘seguros’, como Kike Royo, Hualde, Lecea, Zubiri o Sergio Gil. Ejes sobre el que sustentar un proyecto que comienza su competición ya el próximo domingo, ante el Eibar B en Las Gaunas (17:00 horas). Tras más de un mes de pretemporada, las pruebas se acaban y los partidos ya comienzan a valer puntos.
Una pretemporada irregular
El pasado 28 de julio, la SD Logroñés volvió al trabajo y fue el 9 de agosto cuando disputó su primer amistoso. Lo hizo en Varea, ante el Alfaro, con derrota por 1-2. El 13 de agosto, los blanquirrojos cayeron frente al Eibar B, su primer rival liguero, en El Rollo de Santo Domingo (1-2). Tres días más tarde, la Sociedad cayó frente al Tudelano en Varea (0-2). Tres derrotas ante equipos de su mismo Grupo II, aunque el resultado a estas alturas tuviera una importancia relativa. Ya el 21 de agosto, llegó su primer triunfo de la pretemporada, 0-2 ante el La Calzada de Tercera, en Santo Domingo. Los goles llegaron con el rival ya en inferioridad numérica.

Foto: SD Logroñés
El 23 de agosto, llegó la mejor actuación de la preparación, un 3-0 ante el Rayo Cantabria, de Segunda Federación, en Ezcaray. Y todo ello, pese a jugar desde el 42′ con diez, por expulsión del punta Dani Fernández. Los tantos de Sergio Gil (8′), Arman (55′) y Aguinaga (59′) dejaron contento a Cantabrana: «Es el partido más completo. Queremos llegar al debut de liga con un bloque y una identidad muy definidas». Por delante, ya solo quedaba el último encuentro de preparación, ante el Arnedo en Sendero (29 de agosto). 0-0 en la visita a La Rioja Baja, para dejar un balance de dos triunfos, un empate y tres derrotas. Tropiezos que el técnico definió como «peajes» en el camino de mejora hacia el inicio liguero.
La Sociedad, contra los ‘cocos’ del Grupo II
La SD Logroñés competirá en un Grupo II que incluye a ocho equipos vascos (los descendidos Sestao River, Real Unión y Amorebieta; Alavés B, Eibar B, Gernika y los ascendidos Basconia y Beasain), cuatro aragoneses (Utebo, Ejea, Deportivo Aragón y el ascendido Ebro), los cuatro riojanos (la propia SD Logroñés, UD Logroñés, Alfaro y el ascendido Náxara), más dos navarros (Tudelano y la ascendida Mutilvera). Una liga similar a la de la temporada 2024/25, con la excepción de que el Barbastro quedó emparejado con los catalanes.
En esta liga, la Sociedad espera luchar junto a los ‘cocos’ del Grupo II. Entre ellos, una UD Logroñés obligada a subir en su tercera temporada consecutiva en la categoría. También comparten ese objetivo los tres recién descendidos vascos (el Sestao River, el Real Unión y el Amorebieta), todos ellos con capacidad económica. Especialmente un Real Unión asociado con el Aston Villa. Una lista en la que tampoco se puede descartar a los filiales (Eibar B, Alavés B y Deportivo Aragón) con generaciones jóvenes dispuestas a crecer. Con todo ello, la SD Logroñés aspira, al menos, y pese «a la importante reducción» presupuestaria, a colarse en los puestos de playoff de ascenso.


