Los vecinos de El Campillo están viendo arrancar las obras de la que será en unos meses una superficie comercial de la marca Carrefour Express, que les permitirá cubrir las necesidades básicas de la cesta de la compra sin necesidad de cruzar el Ebro. Se trata de un paso significativo para un barrio en continuo crecimiento, que hasta ahora ha carecido de servicios esenciales.
La reciente apertura de una farmacia y el futuro supermercado aliviarán parte de las carencias que durante años han señalado los residentes, que conviven sin panadería, carnicería o pescadería en su entorno más cercano. La Tiendita de Noa ha sido hasta el momento el único recurso que ha permitido a los vecinos adquirir productos básicos para el día a día.

El dinamismo demográfico del barrio se refleja en la próxima entrega, prevista para el año que viene, de una nueva promoción de unas cincuenta viviendas, y en la previsión de que pronto arranque la construcción del Residencial Ítaca. Sin embargo, los vecinos lamentan que El Campillo crezca más deprisa que la llegada de servicios cotidianos como peluquerías, gimnasios o clínicas dentales, además de otros servicios municipales con los que sí cuentan en otros barrios logroñeses. Una situación que, paradójicamente, muestra que estar a poco más de un cuarto de hora del Espolón no siempre significa tener todo tan cerca.


