La Rioja

El carnet de conducir, atascado: 1.500 personas en lista de espera

Cuando llega el momento de cumplir los 18 años se celebran muchas cosas, principalmente el poder hacer todo lo que se supone que con 17 no se puede, es decir, ser oficialmente mayor de edad. Y, de todo lo que ello conlleva, poder conducir es una de las cosas principales, pero no todo es tan fácil ni tan rápido como podría parecer.

Según los datos, alrededor de 1.500 personas se encuentran en las listas de espera para poder realizar el examen práctico de conducir. Aunque el año pasado la cifra ascendía a 2.500, la actual no deja de ser alta. Actualmente, el tiempo de espera para realizar el examen teórico oscila entre un mes o mes medio.

Por su parte, el examen práctico cuenta con más tiempo de espera. Todo ello va ligado al tiempo de preparación que requiere cada apartado. «El práctico precisa de una preparación mayor, el nivel de exigencia es mayor y de media empleamos dos meses en la formación vial, ir bien preparado es fundamental para afrontar el reto del examen y el acceso a la condición de conductor», dice José Antonio Rodríguez, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de La Rioja.

«La saturación se produce en franjas del año determinadas, hay factores como el ‘estacional’ que irremediablemente alarga el tiempo de espera», en la temporada estival, entre junio y agosto, se produce un pico de demanda de plazas para los exámenes. De todas formas, las autoescuelas «se vuelcan» en ayudar a organizar con el alumno el curso para que obtenga su permiso. «Todo está sujeto a cómo desee organizarse el alumno y a qué le dé prioridad».

A esta saturación hay que sumarle la falta de personal examinador: «Actualmente, se precisa de un relevo generacional paulatino y junto a una necesaria mejor preparación del examen, se traduce en este tiempo en una necesidad de profesionales». «Tener un mayor número de funcionarios examinadores ayudaría, sin lugar a dudas, pero los recursos públicos son los que son», añade Rodríguez.

«La Seguridad Vial es una cuestión importante, pero la normativa actual no contempla otra posibilidad de examen que la pública», explica el presidente. Aparte de conseguir nuevos examinadores, las propuestas se reducen a casi ninguna para poder aliviar la saturación de los momentos del año en los que se da.

Y llega la mayoría de edad

Y el joven se imagina con el aprobado, el coche y la libertad que eso supone. Sin embargo, sacarse el permiso con 18 años depende también de la residencia. José Antonio, explica que, «en los municipios más pequeños de La Rioja, el permiso va unido a movilidad laboral o de ocio y en esas zonas hay mayor necesidad, de ahí que la edad media sean los 18 para la obtención del primer permiso».

«En las ciudades más grandes la franja se sitúa en los 23-24, coincidiendo con los primeros trabajos tras la finalización de los estudios», añade. Los estudiantes, durante su etapa de formación, ya sea profesional o universitaria, se centran en las actividades que ello conlleva. Pero, todo acaba y hay que avanzar, para lo cual un permiso de conducir es un muy buen paso. «Cuando te quieres incorporar a la vida laboral, y no has querido estudiar, optas por el permiso, tengas 19, 20 ó 21».

Pasos hacia delante o hacia atrás, lo que no se tiene tan en cuenta es todo lo que supone, también económicamente, y cada año parece que sube el coste como la espuma. La matrícula en la autoescuela, las tasas, los exámenes, las clases prácticas… Todo suma, aunque «trabajamos con precios muy ajustados por la competencia del sector».

Pero no todo está perdido, La Rioja cuenta con dos formas de ayudar a aquellos que quieren viajar sobre ruedas. «Una de préstamo sin intereses y otra de ayuda directa a este tipo de formación, todo ello sin tener en cuenta la flexibilidad que proporcionan los distintos centros de formación», explica a modo de cierre el presidente.

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