Por primera vez en catorce temporadas, la UD Logroñés no contará en su plantilla con, al menos, un lateral sub-23. Esta ha sido una apuesta constante por parte de la dirección deportiva en los últimos años. Jugadores como Sergio Reguilón, Juan Iglesias o Iago López demuestran el acierto de esta política que busca además aliviar fichas senior para otras posiciones determinantes si la idea es duplicar cada uno de los puestos que conforman una plantilla. Pero no será así durante esta campaña 2025/26, pues los cuatro laterales elegidos son José Val (que también puede jugar en el centro del campo y como central, tal y como ha confirmado este miércoles Quique García) y Aitor Pascual (diestros), más la dupla Iñaki-Camacho (zurdos). Ninguno de los cuatro cumple esa categoría sub-23, algo que no ocurre desde el curso 2011/12.
En la pasada campaña 2024/25, el lateral derecho se pobló con dos sub-23. Fueron Beñat Almandoz y el entonces canterano Pol Arnau, que no comenzó la temporada con el primer equipo. Beñat disputó 189 minutos en liga, siempre a la sombra de Yasin. En Copa, por su parte, sí que saltó como titular en los pases de ronda ante el Eibar y el Girona, más el encuentro perdido en penaltis frente al Athletic Club. Arnau, mientras tanto, tampoco disputó apenas minutos en liga -aquejado de problemas físicos-, pero dejó una huella imborrable en el ‘torneo del KO’.

Sergi López fue traspasado al Alcoyano
Un año, antes, en la 2023/24, el citado Beñat fue el único sub-23 de toda la plantilla, el resto llegó desde el Promesas. En el curso 2022/23, tres hombres ocuparon esa categoría. Fueron los laterales derechos Simón Lecea, Attipoe y Sergi López. Sergi tuvo 1.864 minutos de juego en la temporada del descenso a Segunda Federación, y ese verano fue traspasado al Alcoyano. Lecea, por su parte, se quedó en 540. Y todavía más reducida fue la participación del ghanés Attipoe, que se quedó en 384 minutos, y eso que llegó en el mercado de invierno. Una campaña atrás (2021/22), en la vuelta de la UD Logroñés a Primera Federación tras bajar desde Segunda, Paolo Medina fue el lateral derecho sub-23. El mexicano no tuvo su mejor año y no logró hacerse con un puesto de titular.
Llega el curso 2020/21, la única vez que el club ha militado en Segunda División. Aquel año, Iago López fue el único lateral sub-23, cedido por el Girona. Jugó en la banda derecha y fue importantísimo en los esquemas de Sergio Rodríguez. 38 encuentros jugados entre liga y Copa, más de 3.000 minutos y la pena de no poder evitar el descenso desde el fútbol profesional.

Foto: LaLiga
Un año atrás, Iago (2018-19), prestado igualmente por el club gironí, también tuvo su protagonismo en la campaña del ascenso a Segunda (19/20), donde jugó además los 120 minutos de la mágica final hacia el fútbol profesional, en la que los riojanos ascendieron a penaltis frente al Castellón. Durante ese curso, también militó el lateral sub-23 francés Thomas Carrique. Llegó cedido por el filial del Girondins de Burdeos en enero de 2020 y solo disputó 7 minutos. También es cierto que no hubo tiempo para mucho más, pues la pandemia paró todas las competiciones en marzo.
Una temporada antes, Juan Iglesias, actual jugador del Getafe, se desempeñó como lateral derecho sub-23 de la UD Logroñés, junto al también sub-23 Víctor López. Iglesias fue fundamental en los esquemas de Sergio Rodríguez, disputando hasta 39 partidos entre Segunda B, Copa del Rey y el frustrado playoff de ascenso. Su descaro y personalidad a su paso por Las Gaunas le hicieron dar un salto importante hacia la cantera del Getafe, lo que le abrió las puertas del fútbol profesional. En cuanto al riojano Víctor López, gozó de casi 1.700 minutos y marcó dos goles debido a su gran proyección ofensiva. Dicha cualidad le habilitó para jugar también como extremo.

Juan Iglesias superando al defensor alicantino. | UD Logroñés – Hércules CF | Foto: Eduardo del Campo
Mientras tanto, en la temporada 2017/18, de nuevo Juan Iglesias fue el sub-23 de los laterales. En la 2016/17, dos integrantes ocuparon un puesto sub-23 en el costado, el lateral zurdo Sergio Reguilón, que jugó también más adelantado, e Íñigo Zubiri (central también, casi sin minutos). Reguilón, cedido por el Castilla, explotó al máximo su estancia en Logroño. Anotó ocho goles, entre ellos un póker al Bilbao Athletic, con un golazo de falta que nunca olvidarán los fieles blanquirrojos. Después de tal fructífero rendimiento, el madrileño acabó en el primer equipo del Real Madrid y posteriormente, en conjuntos como el Sevilla, el Atlético, el Manchester United o el Tottenham.

Sergio Reguilón / Foto: UD Logroñés
Reguilón también militó en la UD Logroñés durante la 2015/16, momento en el que el Real Madrid le cedió por primera vez. Aquel año le sirvió de aprendizaje como sub-23. Le acompañó el lateral izquierdo Kike Ferreres, que llegó en el mercado invernal y solo disputó 95 minutos, convirtiéndose en uno de esos jugadores propensos al olvido de los aficionados. Apenas se le vio.
Y a partir de ahí, durante las temporadas 2014/15, 2013/14 y 2012/13, Íñigo Zubiri quedó como el único lateral sub-23 del equipo. El nacido en Lodosa, de menos a más, luchó por consolidarse en un primer equipo que, por aquel entonces, pasaba muy malos momentos. Así se llega a la temporada 2011/12, donde ningún jugador menor de 23 años según la normativa ocupó algún lateral del equipo. Catorce temporadas después, Unai Mendía se enfrenta a la misma situación. Si le sale bien o mal, lo dirán los resultados.


