El primer ensayo ante el Náxara, el pasado sábado, arrojó un balance positivo. A pesar de que el equipo está por construirse, sobre todo en materia ofensiva, la UD Logroñés se mostró como un equipo ofensivo, vertical, directo… con la intención de buscar el área contraria sin abusar de los pases horizontales. Y aunque el nivel de acierto rematador fue escaso, los blanquirrojos no cambiaron la intención durante los noventa minutos.
Fue tan solo la primera prueba. Pronto se olvidará. Nadie la recordará. Porque ahora lo que toca es ganar fondo y asentar las bases. Y el trabajo que se está haciendo resulta intenso en comparación al curso pasado. La carga física es mayor a la de hace justo un año. Prueba de ello, es que el equipo afronta este fin de semana dos partidos en 24 horas.
Juega este sábado, a las 19:00 horas, en Agoncillo ante el conjunto local. Otrora equipo filial, ambas entidades presumen de tener buena relación y la afición logroñesa tendrá ocasión de estrenar el nuevo gradería del San Roque, por lo que estarán mucho más cómodos que en ediciones anteriores de partidos de verano en esta instalación deportiva que se ha actualizado.

Con dos partidos con tan poco margen, a buen seguro se podrá ver con más precisión por dónde pasa la idea de juego inicial y los jugadores que parten con más opciones de estar en el primer once de liga dentro de un mes. Será solo un esbozo, las cosas pueden cambiar, pero los esfuerzos hay que dosificarlos y Mendía tiene la opción de repetir planes en Agoncillo y Haro o buscar dos onces diferentes y repartir minutos pero sin el habitual carrusel de cambios al descanso de estos encuentros de preparación.
Porque el domingo la UD Logroñés se cita en un bonito escenario, en un torneo de prestigio en la región. Se enfrenta al Haro Deportivo, el decano del fútbol riojano, a partir de las 19:00 horas (a no ser que el intenso calor conlleve que la hora se retrase aunque por el momento el club local no ha indicado nada al respecto). Otro aliciente más, es que en la grada estará el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, cuyo torneo lleva su nombre. Y aunque nadie será seleccionado por el jarrero, todos buscarán dejar, tanto como institución como equipo, una buena impresión, al menos la mejor a estas alturas de pretemporada.
Con precios populares, cinco euros en ambas citas, la afición tendrá una buena oportunidad para ver cómo evoluciona y hacia dónde se encamina esa nueva UD Logroñés de Unai Mendía, a la que aún le quedan cuatro piezas importantes para llegar hasta las veinte fichas y poder decir que con estos mimbres hay que hacer un cesto hacia el ascenso.


