El verano ha pisado el acelerador y La Rioja entra en zona roja. El Gobierno regional ha activado el nivel 3 de alerta por calor en la ribera del Ebro y la sierra riojana ante la llegada de un episodio de temperaturas extremas que promete apretar con fuerza durante los próximos días.
El mercurio no da tregua y la región se prepara para una auténtica ola abrasadora que dejará máximas cercanas a los 39 grados en el valle y más de 36 en la sierra.
Por ello, la Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados del Gobierno de La Rioja ha activado el nivel 3 (rojo) del ‘Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud’.
Según ha detallado el Ejecutivo regional en la página web del SOS Rioja, este miércoles se prevé alcanzar temperaturas máximas en la ribera del Ebro de 34,5 grados, el jueves de 38,2 y el viernes de 38,9. En la sierra riojana, los termómetros podrían alcanzar los 32,2 grados este miércoles, 35,4 el jueves y 36,6 el viernes.
Y por si esto fuera poco, a partir del domingo los termómetros ‘explotarán’ hasta los 43 grados durante el día y en las noches tropicales el sueño se hará difícil de pillar ya que no bajaremos de los 23 grados.
La mejor forma de protegerse durante los días de mucho calor es usar el sentido común y los sistemas tradicionales que nuestra cultura ha utilizado para protegerse de los rigores del verano.
Proteja el hogar
– Durante el día, mantenga las ventanas cerradas y las persianas, toldos y cortinas bajadas en aquellas zonas
expuestas al sol para proteger la vivienda del calor.
– Aproveche a ventilar su casa por la noche, cuando las temperaturas han descendido.
– El uso de ventiladores puede aliviar hasta cierto punto los efectos del calor, pero no implican un descenso de la temperatura. Para ello puede ser necesario, en su caso, la utilización de aparatos de refrigeración.
– Permanezca en las habitaciones más frescas, ventiladas o acondicionadas.
Cuidados personales
– Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no sientas sed y con independencia de la actividad física que realice.
– Evita las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
– Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, presta especial atención a: bebés y menores, lactantes y mujeres gestantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol).
– Refréscate cada vez que lo necesite.
– Use ropa apropiada: ligera, no apretada, de colores claros y preferentemente de algodón, evitando la ropa
sintética. Utilice sombrero o gorra para protegerse del sol.
– Evite la exposición al sol sobre todo en las horas más calurosas. Use protección para los rayos solares, unos 30 minutos antes de salir al sol.
– Aplíquese crema protectora con Factor de Protección mayor de 15 y repita la operación a menudo
– Consulta a tu profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar
relacionados con las altas temperaturas.
Precauciones en sus actividades cotidianas
– No es recomendable realizar actividades que exijan esfuerzo físico importante cuando está haciendo mucho calor. Si es necesario, realice una hidratación previa al ejercicio y beba de 2 a 4 vasos de agua fresca cada hora. Las bebidas que contienen sales minerales pueden ayudar a reponer lo que se pierde con el sudor (cuidando que no existan contraindicaciones médicas). Si se siente cansado o se marea, interrumpa su actividad y trate de ir a un lugar fresco o con sombra.
– Planee las actividades a primera hora de la mañana o en el atardecer cuando las temperaturas no son tan altas.
– No deje a niños, ancianos o animales en coches con las ventanas cerradas.
Cuide a los mayores y niños
– Si se encuentran a su cargo personas mayores, vigile estrechamente su situación física, animándoles a beber líquidos, aunque no manifiesten sed, supervisando la aparición de algún posible síntoma de deshidratación.
– Preste atención a los familiares mayores que vivan solos.
– Cuide que los niños no realicen ejercicios o juegos expuestos al sol en las horas punta de calor.
– Si usted vive sólo, trate de mantener contacto periódico con vecinos o familiares.


