El nombramiento de Gustavo Sáenz como presidente de la Federación Riojana de Fútbol –que ha tomado posesión este mismo miércoles al frente del entre federativo– ha activado un debate que viene de lejos: el futuro uso de la parcela colindante al complejo deportivo del Mundial 82. Su propuesta de ampliar las instalaciones más allá del proyecto actual de reforma –en declaraciones a este medio la semana pasada– ha encontrado respaldo inmediato en los vecinos del barrio. La Asociación de Vecinos de El Campillo ha emitido este miércoles un comunicado en el que apoya la idea de Sáenz y rechaza que este solar se convierta en un pabellón de conciertos, como plantea el Ayuntamiento de Logroño.
El gesto no es menor. El proyecto de reforma del Mundial 82 está en marcha y cuenta con presupuesto aprobado. Las obras de reforma integral, centradas en el actual recinto, deberían comenzar en pocos meses. Pero la propuesta de Sáenz —al frente de la futura entidad gestora— abre la puerta a una ampliación hacia el solar anexo, actualmente reservado para un espacio cultural de gran formato, tal y como acordaron el equipo de Gobierno, liderado por Conrado Escobar (PP), y el PSOE, con Luis Alonso al frente, principal partido de la oposición.
«El Mundial 82 debe poder ampliarse», defendió Saénz en la entrevista en NueveCuatroUno ya como presidente electo de la Federación Riojana. Su visión pasa por convertir el complejo en un epicentro del fútbol riojano, con más campos, graderíos, vestuarios y espacios formativos que beneficien a escuelas, clubes y familias de toda la ciudad. «Ojalá pudiera albergar en el futuro nuevas instalaciones deportivas», insistió, señalando que todo el entorno de El Campillo —desde el Adarraga hasta Las Norias— configura la mayor concentración deportiva de La Rioja, con piscinas, frontones, pistas de padel y de tenis, campos de fútbol, gimnasios, pista de atletismo…

Parcela entre el parking, Las Norias, el Mundial 82, y el parque de El Campillo.
Para ello, propone revisar el uso de la parcela adyacente, reclasificada como suelo cultural para albergar un pabellón de conciertos. Y la Asociación de Vecinos de El Campillo no ha tardado en reaccionar. En un comunicado difundido este miércoles, la entidad vecinal expresa su apoyo a la ampliación del Mundial 82 y su rechazo frontal al pabellón de conciertos que el Ayuntamiento quiere levantar junto a sus viviendas.
«Desde El Campillo no decimos no a los conciertos: decimos sí a una cultura que se planifique con sentido común y equilibrio urbano», explican, conscientes de la especial sensibilidad del actual equipo de Gobierno para planificar el urbanismo de la ciudad en relación a lo que opinan los vecinos más directamente afectados, como viene ocurriendo en materias determinantes como la petonalización de las calles o la implantación del carril bici. Conrado Escobar sabe que cuenta con el rechazo frontal de los vecinos de este barrio logroñés para el uso cultural de esta parcela colindante al Mundial 82, y muy cercana a Las Norias.
Para los vecinos, el proyecto del pabellón —»con capacidad para 12.000 o 13.000 personas», aseguran— generaría graves molestias: ruido, tráfico, residuos, tensión sobre los servicios públicos y presión sobre el mercado de la vivienda. «Mientras los beneficios se concentrarán en los promotores y algunos bares, el coste real lo pagaremos entre todos los logroñeses», advierten en este nuevo comunicado, en el que se expresa temor a que se produzca «un incremento artificial de los precios de los alquileres», en un barrio muy cercano al Casco Antiguo pero que de momento no comparte los problemas estructurales que presenta actualmente la zona centro de la capital.

Parcela en la que se quiere ubicar el pabellón para grandes conciertos.
Por ello, defienden que la ampliación del Mundial 82 supondría una inversión social útil y compartida: «Reforzar esta línea con nuevos campos supondría una mejora directa para miles de niños y jóvenes, potenciando el deporte base en una ciudad con instalaciones claramente insuficientes».
Una petición al Ayuntamiento: reubicar el ‘Logroño Arena’
El comunicado incluye una serie de propuestas: ampliar el Mundial 82 hacia el solar anexo, buscar otra ubicación más adecuada para el pabellón cultural —lejos de zonas residenciales— y garantizar que decisiones de esta envergadura se tomen con la participación vecinal previa.

El Adarraga tiene continuidad con la Hípica y después con Las Norias y el Mundial 82.
Los vecinos de El Campillo piden al Ayuntamiento «no enfrentar cultura y deporte», sino planificar ambos «con visión global». Y su postura es firme: «Reconocemos el valor de la cultura y la música en vivo como dinamizadores sociales y económicos. Sin embargo, creemos firmemente que esta infraestructura debe ubicarse en un entorno más adecuado».
«Decimos claramente sí al proyecto de reforma del Mundial 82 propuesto por el Ayuntamiento junto con la ampliación a la parcela contigua propuesto por la Federación Riojana de Fútbol. Consideramos que será útil, educativo, integrador, y que beneficia a todo Logroño, sin distorsionar la vida del barrio». Así cierra esta asociación este nuevo comunicado.


