Cultura y Sociedad

Esta es la juventud del Papa: «Ser joven y cristiano no es una contradicción»

«Volvemos con el corazón lleno, con una fe renovada y con la certeza de que no estamos solos. Hay miles de jóvenes por todo el mundo que, como nosotros, caminan con fe y esperanza».

Marcos Ascacíbar y Gadea Blanco son dos de los muchos jóvenes riojanos que estos días han viajado hasta Roma para vivir lo que ha sido «una de las mejores experiencias de nuestras vidas». Ambos forman parte del Grupo Movimiento Calasanz de los Escolapios y han peregrinado hasta Italia con motivo del Jubileo de los Jóvenes 2025. «Nos dijeron que no íbamos como turistas, sino como peregrinos», cuenta Gadea. «Y eso cambia la mirada. Vas con la intención de vivir algo interior, algo comunitario, algo más grande que tú».

Ya de vuelta en casa esta experiencia sigue dejándoles sin palabras. «Había algo en el ambiente que te descolocaba», dice Marcos. «Veías banderas de Polonia, Portugal, Argentina, Brasil… Todos distintos, pero todos ahí por lo mismo. Había una energía increíble».

El momento más «increíble» ha sido el vivido en una eucaristía multitudinaria donde han encontrado sentido en los cánticos, en el silencio, en los ojos de otros miles como ellos pero, sobre todo, en esa aparición por sorpresa del Papa León XIV. «No nos lo esperábamos. De repente nos dicen: ‘Hay alguien que quiere saludaros’, y allí estaba. Lo teníamos a escasos metros. Nos mirábamos sin hablar. Solo caían lágrimas. Fue un auténtico subidón de fe».

Y tampoco pueden olvidar esa vigilia de oración en Tor Vergata. «Estábamos más de un millón y medio de jóvenes de todo el mundo para celebrar un encuentro con el Papa. Ver a esa multitud en silencio absoluto y en oración te encoge el alma. Nos mirábamos a la cara entre nosotros y nos emocionábamos. Sin decir nada, sabíamos que aquello nos estaba cambiando».

«La fe no es una cuestión del pasado»

En medio de la multitud, entre cánticos en distintos idiomas y miles de banderas ondeando, también estaba Jorge Ugarte, un joven logroñés que decidió sumarse al Jubileo de los Jóvenes movido por la ilusión de vivir una experiencia transformadora. No era su primera peregrinación —el año pasado ya participó en un viaje a Lourdes—, pero sí la más grande y la más impactante.

«Lo que me animó a venir fue el recuerdo de lo bien que me lo pasé en experiencias anteriores y la oportunidad de seguir disfrutando y aprendiendo con personas que me acompañan en este camino», explica. Pero esta vez, además, sentía una motivación especial: abrirse al mundo. «Quería conocer otros modos de vivir la fe, ver cómo la experimentan jóvenes de otros países, y comprobar que, en el fondo, todos compartimos lo mismo».

Uno de los descubrimientos más importantes que Jorge se lleva de esta experiencia es que la fe no es una cuestión del pasado. Tampoco algo exclusivo de adultos o de generaciones anteriores. «La religión no es cosa de personas mayores o del siglo pasado. También se puede vivir rodeado de gente joven que se parece a ti». De todos los actos del Jubileo, Jorge tenía dos especialmente marcados en el calendario: el encuentro de jóvenes españoles en la Plaza de San Pedro y la gran vigilia de oración con el Papa. «Nunca había vivido algo así. Ha sido increíble. Ver tanta gente unida por lo mismo es algo que no se olvida».

Por su parte, José Antonio Barrios, un joven que ya había estado en la JMJ de Lisboa y en la PEJ de Santiago, explica que estos encuentros «sirven para recargar pilas espirituales». Una experiencia para vivir la fe sin miedo, compartir emociones en una Iglesia viva, joven y en movimiento. «Hoy más que nunca los jóvenes buscamos vivencias de fe reales, profundas y colectivas, aunque a veces algunos no lo digan abiertamente».

José Antonio coincide con sus compañeros en que la fe necesita ser compartida, hablada, vivida en grupo. «El problema es que no se habla de religión entre jóvenes. Se ha convertido en un tema tabú. Pero experiencias como esta rompen eso».

Y es que, todos coinciden en que para que la fe crezca entre los jóvenes, hace falta comunidad. «Necesitamos gente con la que caminar, reír, rezar y equivocarnos sin miedo. La fe no se puede vivir en soledad. El Jubileo me ha ayudado a salir de mi zona de confort para encontrar lo verdaderamente confortante».

«Al cielo se entra en equipo»

Otro de los jóvenes que han viajado a Roma confiesa que no es su primera peregrinación, «pero sí una de las que más me ha marcado». Desde que el Papa Francisco anunció este encuentro mundial en 2023, supo que tenía que ir. «Sentí la necesidad, el deseo y la vocación de estar allí. Y siendo en Roma… ¿qué más se podía pedir?».

Para él, esta experiencia ha sido como conectarse a un cargador espiritual. Estar rodeado de miles de jóvenes que viven la fe sin miedo le ha llenado el alma de vida, de esperanza, de esa alegría que solo se entiende cuando se experimenta. «Nos enseña a todos que no estamos solos, que somos muchos los que sentimos esta fe, y que, aunque seamos diferentes, somos una familia».

El momento que más ilusión le ha hecho ha sido el encuentro de españoles en la Plaza de San Pedro, un acto que ya vivió en Lisboa y que, asegura, deja una huella muy difícil de borrar. Pero más allá de lo emocionante, este joven pone el foco en la importancia real de estos encuentros: «Vivimos en un mundo que cada día nos lanza guerras, crisis, sufrimiento… y a veces podemos sentir que la fe no tiene sentido, o que estamos solos en esto. Pero el Jubileo es una buena nueva retransmitida desde la actualidad para cada corazón atormentado».

Frente a quienes creen que los jóvenes no se interesan por lo espiritual, él ofrece otra mirada: «Estas experiencias sí despiertan admiración e interés, aunque creo que la fe hay que vivirla tanto en lo grande como en lo pequeño. Y cuantas más experiencias se vivan, más clara será nuestra forma de creer».

¿Y cómo seguir alimentando esa llama? «No creo en fórmulas mágicas, pero sí en ampliar el horizonte. Cada joven es un mundo. Por eso, cuantas más puertas abramos, más fácil será que cada uno encuentre la suya. Hay que explicar que esto no va de modas, sino de una conexión real y directa con Dios. Y eso no pasa de moda nunca».

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top