Salud

TDAH en el adulto

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que, aunque suele diagnosticarse en la infancia, puede persistir hasta la adultez en un número significativo de casos. Durante años se pensó que el TDAH era exclusivo de la niñez, pero hoy se reconoce ampliamente que afecta también a los adultos, con síntomas que influyen en múltiples áreas de su vida.

La incidencia exacta del TDAH en adultos es difícil de determinar, ya que muchos adultos no fueron diagnosticados en la infancia. Se calcula que cerca del 60 por ciento de los niños con TDAH continúan mostrando síntomas en la adultez, aunque estos pueden presentarse de forma diferente (menos hiperactividad, más impulsividad e inatención).

Muchos de los adultos que solicitan una valoración, son padres de niños que acaban de ser diagnosticados y se sienten muy identificados con las dificultades de sus hijos.

El diagnóstico del TDAH en adultos es clínico y se basa en:

  • Entrevistas estructuradas con el paciente y, cuando es posible, con familiares o personas cercanas.
  • Historial de síntomas desde la infancia.
  • Evaluación de los síntomas actuales, según los criterios del DSM-5.
  • Uso de escalas de autoevaluación.
  • Valoración del funcionamiento cognitivo mediante batería de pruebas (atención, memoria, funciones ejecutivas,…)
  • Descarte de otros trastornos que pueden presentar síntomas similares (ansiedad, depresión, trastornos del sueño, etc.).

El diagnóstico requiere que los síntomas estén presentes desde antes de los 12 años y afecten de forma significativa al funcionamiento diario. Además, hay que descartar otras posibles causas para que dichos síntomas no se expliquen mejor por otro trastorno.

Los síntomas principales del TDAH en adultos suelen agruparse en tres áreas:

Estos síntomas tienen repercusiones, en ocasiones graves, en las diferentes facetas de la vida:

Estas dificultades en el funcionamiento de la vida diaria acarrean implicaciones emocionales, como baja autoestima crónica por experiencias de fracaso repetido, trastornos del estado de ánimo (depresión, ansiedad), sentimientos de frustración y culpa por no alcanzar objetivos esperados, elevado riesgo de abuso de sustancias como forma de automedicación y mayor probabilidad de sufrir trastornos de personalidad o trastornos del sueño.

Es importante saber que todos estos aspectos mencionados se pueden abordar desde un enfoque multimodal:

¿Hay posibilidades de mejora?

Sí. Aunque el TDAH es crónico, el tratamiento adecuado permite una mejora significativa en la calidad de vida. Muchos adultos con TDAH, tras recibir diagnóstico y tratamiento, experimentan mejoras en su desempeño laboral, relaciones personales y bienestar emocional. La clave está en una intervención temprana y sostenida, junto con un entorno que comprenda las particularidades del trastorno.

En CINN Rioja contamos con un equipo especializado (neurología, neuropsicología, apoyo familiar, …) para abordar estas dificultades. Contáctanos para resolver cualquier duda.

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