Con una experiencia de más de cuarenta años en Calahorra, Rinauto abre cada mañana con la misma filosofía con la que empezó: vender coches, sí, pero sobre todo generar confianza. Quien ha pasado por sus instalaciones lo sabe. Aquí, la venta no empieza con un catálogo ni con una oferta en grande sobre un cristal, sino con una conversación. «La mayoría de nuestros clientes no son solo clientes, son vecinos, conocidos, gente que conocemos de toda la vida», explican José Luis y Miguel, los dos rostros más visibles del equipo. Y es precisamente ese trato cercano lo que ha convertido a Rinauto en un punto de referencia en toda La Rioja Baja.
El concesionario trabaja con tres marcas: Ford, Peugeot y Hyundai. Las dos primeras cuentan con décadas de prestigio y fiabilidad; la tercera, aunque más reciente en el mercado español, ha demostrado con creces su calidad, tecnología y garantía. Modelos como el Hyundai Tucson, el Peugeot 208 o el Ford Ranger figuran entre los más demandados. Cada uno responde a un perfil distinto de conductor: «desde familias que buscan espacio y seguridad, hasta jóvenes que necesitan agilidad en ciudad, pasando por agricultores y autónomos que confían en la resistencia de los vehículos comerciales».

La clave, aseguran, está en escuchar. Cada persona que entra por la puerta viene con una idea, muchas veces influida por todo lo que ha visto en internet. Pero tanta información, lejos de ayudar, a veces confunde. En Rinauto se toman el tiempo de conocer al cliente, de entender para qué quiere el coche, cómo lo va a usar, qué necesidades tiene. Y en función de eso, se asesora. Sin prisas y sin fórmulas estándar.
La atención no termina en la entrega de llaves. Rinauto cuenta con un taller oficial donde los vehículos se revisan, mantienen y reparan por un equipo de mecánicos que, como el resto del personal, también es de la zona. «Aquí sabes quién toca tu coche. Lo conoces y él te conoce a ti. No es como dejar las llaves en una recepción donde nadie sabe ni tu nombre», insisten.

En los últimos años, el concesionario ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, tanto en instalaciones como en servicios. Hoy en día, además de vehículos nuevos, también ofrecen opciones de kilómetro cero y múltiples fórmulas de financiación. Algunas incluyen el seguro, el mantenimiento e incluso la posibilidad de cambiar de coche cada pocos años. Todo ello pensado para que el cliente tenga la mayor flexibilidad posible y evite sustos o gastos imprevistos.
Las ayudas públicas han sido otro aliciente en la decisión de compra. Actualmente, el Gobierno de La Rioja ofrece hasta 7.000 euros por achatarrar un coche antiguo y adquirir uno eléctrico. En el caso de los híbridos enchufables, la ayuda es de 5.000 euros. Eso, unido a las ventajas que ofrecen algunos fabricantes —como Hyundai, que instala gratis el punto de carga en casa—, ha contribuido al crecimiento de este tipo de vehículos, cada vez más presentes en las carreteras riojanas.

Aunque los coches eléctricos todavía despiertan dudas en algunos compradores, desde Rinauto aseguran que son una opción muy interesante, sobre todo para quienes hacen muchos kilómetros. A menor coste por recarga, mayor ahorro a largo plazo. Además, los nuevos modelos permiten combinar distintos modos de conducción: solo eléctrico, híbrido o gasolina, según convenga.
El perfil del cliente es muy variado. Desde empresas que necesitan furgonetas fiables —donde destacan la Peugeot Expert, la Boxer o la Ford Transit— hasta personas mayores que buscan un coche cómodo y fácil de conducir. También hay cada vez más interés por modelos como el Ford Ranger, muy solicitado por agricultores de la zona, o por la Peugeot Rifter, un modelo que igual sirve para ir a trabajar que para escaparse un fin de semana.

En definitiva, lo que diferencia a Rinauto no es solo su catálogo, ni sus ofertas, ni siquiera sus años de experiencia. Lo que marca la diferencia es que aquí el cliente tiene nombre y apellido. Que si algo sale mal, sabe a quién acudir. Que quien le vende el coche es alguien de confianza. Y que cuando entrega las llaves, lo hace con la seguridad de que, más allá de una venta, ha nacido una relación duradera. Porque en Rinauto, más que coches, se venden certezas. Y en los tiempos que corren, eso es mucho decir.


