Los vecinos de San Andrés de Cameros vuelven a estar desconectados. Si hace dos semanas denunciaban llevar varios días sin teléfono y con «una miserable conexión wifi que no te deja mandar más de dos mensajes seguidos», la historia vuelve a repetirse y ya se convierte en crónica.
Jesús, un vecino de este municipio riojano confiesa que tras la primera publicación en NueveCuatroUno el servicio se restableció durante unos días, pero han vuelto a quedarse sin línea. «Ya llevamos otros cuatro o cinco días sin cobertura y sin soluciones reales». Desde el Ayuntamiento de Lumbreras, del que depende San Andrés, se han mostrado comprensivos y han dado explicaciones técnicas. «Hablamos con el alcalde, y todo fueron buenas palabras, de hecho se solucionó, pero volvemos a estar igual».
El problema, aseguran, va mucho más allá del fastidio de no poder usar el móvil. El médico sube y no puede hacer ni una receta porque no tiene acceso a los historiales clínicos. Hay gente mayor que necesita ese servicio. Estamos recogiendo firmas porque esto ya es insostenible», señalan los vecinos.
Para tener un mínimo de cobertura, tienen que desplazarse hasta la Venta de Piqueras. «Eso o cambiar de compañía, y aún así no se garantiza nada», lamentan. A esta situación se suma el retraso acumulado en la instalación de la fibra óptica, prometida desde hace años y cuyo despliegue sigue atascado por problemas técnicos.
La situación no es exclusiva de San Andrés. Desde Villoslada de Cameros también han levantado la voz: «La jornada pasada, en el camping, una persona se sintió indispuesta y hubo que salir a buscar a alguien con otra compañía, porque con Movistar no había forma de llamar. Es una pena. Fama tiene, pero cobertura no. Y parece que prisa por reparar tampoco, llevamos más de 25 horas sin red», denuncian.
La brecha digital y de comunicaciones en la sierra riojana vuelve a ponerse sobre la mesa, especialmente en los meses de verano, cuando aumentan tanto la población como las necesidades. Mientras tanto, los vecinos siguen esperando algo más que promesas.


