La jugadora riojana Adriana Díaz, que hace unos días logró el oro en el Campeonato de Europa de baloncesto sub-18, considera que este éxito demuestra que «al final el trabajo duro merece la pena». Lo ha dicho durante el acto institucional de reconocimiento por parte del Gobierno de La Rioja.
Adriana, que portaba orgullosa su medalla de oro, ha recibido del presidente Gonzalo Capellán un pulsera con la bandera de La Rioja. Díaz lleva casi dos temporadas sin descansar, ya que el año pasado disputó dos campeonatos con selecciones de formación -con dos bronces logrados- y luego se incorporó a su club de los últimos años, el Estudiantes, en el que va a seguir.

Por eso, ha explicado al presidente, este va a ser un verano especial, porque va a pasar más tiempo en casa, para prepararse lo mejor posible de cara a un año complicado, ya que junto a sus estudios deberá afrontar una campaña en la que espera tener más presencia en el equipo de la Liga Endesa de Estudiantes.
«Cuando ves la medalla te das cuenta de que ha merecido la pena tanto trabajo, en un año que no ha sido fácil pero en el que he entrenado para que al final llegar a este momento», ha detallado la jugadora.
En su temporada, ha subrayado, también ha sido importante el trabajo psicológico, «para afrontar momentos en los que la cosas no salen tan bien» pero «al final me ha ayudado». Es consciente de que al avanzar de categoría «llega un momento difícil, pero me voy a esforzar en cada entrenamiento para asentarme en el primer equipo y poco a poco ser una más en él».
Ese es su gran objetivo, sin dejar a un lado las categorías inferiores, porque todavía está a tiempo de ganar más medallas en selecciones de formación; de hecho ha jugado el europeo con un año menos que la mayo parte de compañeras.
«Pero eso está lejos, ahora toca descansar y luego ganarme el poder seguir a ese nivel, con trabajo y confianza, que es como se pueden conseguir las cosas», ha concluido la jugadora riojana.


