Más de 200 personas se concentraron este miércoles frente al ayuntamiento de Alberite para protestar por el retraso en la apertura de las piscinas municipales. Lo hicieron de forma pacífica pero con un tono claramente reivindicativo, portando toallas y hamacas, y coreando lemas como «¡Piscinas ya, no en Navidad!» o «¡Con el sol que está pegando me estoy deshidratando!». La movilización fue convocada por un movimiento ciudadano que reclama servicios públicos básicos y de calidad en el municipio.

El origen del problema está en la falta de adjudicación del contrato para la gestión de las instalaciones. El Ayuntamiento sacó a licitación urgente tanto el servicio de gestión de las piscinas como la explotación del bar, pero ambos procedimientos quedaron desiertos. El anterior contrato con la empresa Ocio Sport Rioja, en concurso de acreedores, quedó disuelto, y aunque desde el pasado 19 de junio el Consistorio anunció que se iniciaba una nueva licitación para reabrir «en los próximos días», dos semanas después las piscinas siguen cerradas.
El pasado lunes, la alcaldesa, Esperanza García, explicaba a este medio que han tenido que lanzar una licitación urgente con el objetivo de abrir las piscinas esta semana. «Llevamos dos licitaciones que han quedado desiertas», comentaba. Las instalaciones están listas, incluso se ha renovado el sistema de riego, pero ninguna empresa se había presentado hasta ahora. «Está todo precioso, pero no se puede abrir sin garantizar los servicios mínimos».
Mientras tanto, el verano avanza y Alberite ya ha sufrido su primera ola de calor sin contar con este servicio esencial. Solo una urbanización dispone de piscina privada en el municipio. Otros residentes optaron por desplazarse a localidades cercanas como Albelda o Ribafrecha para poder refrescarse.


