Unai Mendía (16-05-1981, Beasain) ha afrontado este miércoles su primer día oficial como nuevo entrenador del primer equipo. Ha superado el habitual acto de presentación ante los medios de comunicación, a los que les ha querido enviar varios mensaje, el principal -de hecho lo ha repetido dos veces, en la segunda respuesta y en la penúltima pregunta- que afronta «el proyecto de mi vida», ha indicado. «Ya os he dicho que afronto el proyecto de mi vida», ha repetido antes de acabar la ronda de preguntas.
Tras ascender con el Teruel, la cuestión principal era saber las razones que le han traído hasta Logroño para entrenar a la UD Logroñés, club al que se enfrentó en Segunda División cuando Mendía era el segundo entrenador de Andoni Iraola. «Para mí la UD Logroñés es un equipo muy importante. Desde el momento que salió la oportunidad era la la mejor opción que tenía y que yo creía que iba a poder tener. Estoy encantado, con mucha ilusión… De hecho es el proyecto de mi vida».

Tampoco ha obviado otros asuntos importantes que le han traído a Logroño para seguir en Segunda Federación en lugar de firmar la oferta de renovación que le había presentado el Teruel, club con el que ha logrado esta pasada temporada el ascenso a Primera Federación. «El hecho de que Quique (García, director deportivo) confiara en mí en Teruel y el hecho de trabajar juntos durante todo un año ha sido también importante. Hemos trabajado muy a gusto, vemos el fútbol de manera parecida, además él me ha dejado desarrollar la idea que yo tenía en la cabeza en Teruel. Incluso en los momentos que no iban tan bien las cosas, él fue el que apostó por mí». Razones personales y también profesional. Todo parece haber encajado para que Mendía haya aceptado la oferta de la UD Logroñés: «Me atrae el proyecto, el poder desarrollar el día a día en esta ciudad deportiva, comparable a la que he tenido en el Mirandés, en el Rayo Vallecano o en el Bolívar. Sé que voy a poder trabajar bien. Hay muchas cosas a favor para poder desarrollar mi idea».
Y no se ha olvidado de otras cuestión relevantes: «Luego está el estadio, Las Gaunas, la ciudad, que también me atrae mucho. Creo que tenemos muchas cosas para darle continuidad al trabajo realizado este año en Teruel».
El técnico de Beasain afronta el que dice ser el proyecto de su vida, «porque siempre he tenido claro que quería ser primer entrenador». Y los hechos así se lo reconocen. Segundo entrenador de Andoni Iraola en el Mirandés y en el Rayo Vallecano, a buen seguro podría haber escalado hasta la Premier -donde entrena ahora el exjugador del Athletic- bajo el paraguas de Iraola. Sin embargo, decidió emprender su propio camino. «Para mí Andoni es la persona y el entrenador con el que más se ha aprendido. Esos tres años con Andoni para mí fueron los más enriquecedores a nivel de fútbol de toda mi vida», ha señalado.

Tras años entrenando en el fútbol de preferente del País Vasco, «coincidí con Andoni Iraola porque veíamos el fútbol de la misma manera. Y fue él quien me ordenó un poco las ideas, el que me dio soluciones a diferentes situaciones tanto con balón como sin él. Para mí esos tres años en el Mirandés, en el Rayo, en Segunda y en Primera, fueron muy importantes para tener un aprendizaje necesario de lo que yo traía de antes».
Segunda, Primera, Copa del Rey… y jugar la Copa Libertadores con el Bolívar. «Ese año en Sudamérica como segundo de Beñat fue potente, con muchos viajes y muchas situaciones que solucionar. Fue una experiencia necesaria». Necesaria para decidir ser primer entrenador y aceptar la oferta del Teruel el verano pasado. «Después de tres años con Andoni, le pedí un tiempo para seguir mi camino», y ahora afronta el que dice ser el proyecto de su vida.
Primer diagnóstico
Unai Mendía, como segundo de Iraola, conoció en Segunda División a la UD Logroñés. Aquello fue importante para verle desde este miércoles como primer entrenador del equipo blanquirrojo. «Vine a Las Gaunas con el Rayo. Es verdad que fue un año distinto, pero a mí las Gaunas me encantó. Desde que era pequeño Las Gaunas era un estadio que siempre me ha llamado la atención». Pero visitó Logroño con el estadio vacío. «Fue un año muy descafeinado a nivel de afición, pero a mí el Logroñés siempre me ha parecido un club con un caché importante.
De momento ha llegado solo, de la mano de Quique García. «Todos en el club me están tratando muy bien, desde lo del piso a todo lo demás». Pero se ha presentado sin un segundo entrenador o un ayudante, porque el preparador físico será Ander Dulce, de la estructura del club. «Está a falta de la firma, pero voy a tener a mi lado a una persona de mi confianza que conozco de años atrás con la que he trabajado. Y el club va a completar la estructura del primer equipo con gente que lleva años trabajando aquí. De momento, la primera toma de contacto está siendo muy positiva».

Y no ha sido hasta el final, en un hecho muy diferente a los dos años anteriores, tanto con Diego Martínez como con Miguel Flaño, cuando ha surgido el asunto de tener que lograr el ascenso y la presión que eso conlleva para la primera plantilla, la entidad y la afición. «Yo he tenido mucha presión. Por ejemplo, en el Mirandés, cuando al principio no salían las cosas y había que mantener la Segunda División. O en el Rayo Vallecano cuando teníamos la presión de tener que ascender a Primera. O en el Bolívar, de jugar la Copa Libertadores ante 70.000 u 80.000 personas. Eso es presión».
Así que tiene una solución para esto: «Al final, la presión es la que yo me pongo para que las cosas salgan bien, para que el día a día vaya bien, para que ahora mismo la concepción de la plantilla sea la adecuada, para que luego hagamos una pretemporada potente, para que nos preparemos bien para el inicio de la temporada, para crear un grupo potente, para que luego compitamos durante todo el campeonato… Toda esa presión bien encauzada es la que permite ir dando pasos adelante, y ojalá al final tengamos el ansiado ascenso».
Sabe cuál es el objetivo: «No escucho otra cosa y estos días que llevo en Logroño, por la calle, también me lo dicen. Ojalá lo consigamos, pero para llegar a ese ascenso tenemos que ir paso a paso». Y el primer paso lo ha dado Unai Mendía en su primer día como técnico de la UD Logroñés.


